sábado, 30 de marzo de 2013

JOSE RAMOS BOSMEDIANO: "SOBRE EL PROYECTO APRISTA DE MUNICIPALIZACION EDUCATIVA "


Por:  José Ramos Bosmediano, miembro investigador de la Red Social para la Educación Pública en América, ex Secretario General del SUTEP


El 20 de setiembre 2006 un grupo de parlamentarios apristas, secundados por el jefe de su célula parlamentaria, Javier Velásquez Quesquén, presentó el Proyecto de Ley de Transferencia de la educación primaria a los gobiernos locales, dando así el primer paso hacia la municipalización de la educación en el Perú, cuyo proceso no se limitará, por cierto, a la educación primaria.  El trasfondo de esta política educativa, en el marco de las reforma neoliberales, conduce a extender la municipalización a todos los niveles de la escuela pública, exceptuando, por razones académicas y legales,  la educación superior universitaria.

La municipalización de la educación es, apenas, una de las políticas educativas que tienden a consolidar la reforma educativa que empezara el gobierno corrupto de Alberto Fujimori Fujimori y que continuara el de Toledo.  Fujimori y Toledo pretendieron aplicar la evaluación docente estandarizada y de corte competitivo con el objetivo de introducir  entre los maestros la lucha por   ilusorios incentivos individuales y seguir negándoles el salario que se merecen,  mecanismo excelente para ahorrar presupuesto de remuneraciones para docentes.  Los neoliberales pretenden hacer creer a la población que con el sistema de evaluación estandarizada se superará el bajo rendimiento de los estudiantes.  El aumento del horario diario de clases constituye también, más que una propuesta pedagógica seria, un recurso demagógico con nula gravitación para un mejor rendimiento escolar.  Es decir, todas las medidas que el fujimorismo pretendió y no logró aplicar en la década de los 90 se han convertido en el programa de la "transformación educativa" del señor Alan García Pérez.  Para eso tiene la Ley 28044 y en el Ministerio de Educación al señor Chang, Ingeniero y uno de los ejecutivos del negocio de la educación privada, con Idel Vexler como Viceministro de Educación, otro miembro del grupo de la educación privada institucionalizada y elitista.

IGNORANCIA PARLAMENTARIA

La lectura del proyecto que nos ocupa nos lleva a afirmar que sus autores son realmente semianalfabetos.  El mamotreto carece de fundamentación, no tiene exposición de motivos y tampoco un cuerpo articulado para establecer los aspectos generales del proceso que busca aplicar y que el Reglamento debe especificar con más detalle: elementos fundamentales de un proyecto de ley que se precie de serio.

El gobierno aprista ha elaborado no un proyecto sino una orden resumida en cuatro artículos.  ¿Para qué quieren municipalizar la educación?  No lo dicen porque saben que sus objetivos son inconfesables, pues emanan de los parámetros trazados por el Banco Mundial para disminuir aún más el presupuesto educativo, como ya lo están planteando en su proyecto presupuestal para el 2007.  Por supuesto que en el Reglamento hablarán de sus objetivos de elevar la calidad de la educación, supervisar mejor a los maestros, descentralizar la educación, mejorar la administración y gestión de los recursos por los municipios, adecuar el currículo a las realidades locales y regionales, es decir, todo el arsenal de argumentos que el fujimorismo amontonó en su Decreto 699 de noviembre de 1991 y repetido en los decretos leyes 26011, 26012 y 26013 de diciembre de 1992. No podemos sino redundar en citar las experiencias de municipalización de la educación en América Latina para prever el más rotundo fracaso del proyecto aprista en términos de educación y pedagogía.  Desde el ángulo presupuestal, que es que interesa al neoliberalismo, la municipalización de la educación logrará un ahorro importante de recursos al gobierno central, pero recargará el presupuesto de las municipalidades con las consecuencias que ya vimos en la Argentina del inefable Saúl Menem.

Los municipalizadores de la educación apelan a una orden porque no tienen claridad sobre cómo será el proceso, cómo lo harán, quién lo hará, cuáles serán los órganos de ejecución y en qué etapas.  No tienen ordenadas sus ideas, lo que les pone en desventaja con los asesores extranjeros de Fujimori.    Hay muchos intereses alrededor del proceso de municipalización:  ONGs dedicadas al negocio de la educación, universidades privadas para lo mismo, "especialistas", "expertos", "consultores", quienes cubrirán los evidentes vacíos de las municipalidades en materia de educación y cultura, en supervisión educacional, evaluación estandarizada de docentes según el modelo de "medición de la calidad", etc.   Al final, todos los negociantes de la educación acomodarán la municipalización de la educación a sus intereses particulares.  La educación pública, la de los pobres y de los maestros mal pagados (Fernando Savater) sufrirá las consecuencias.  La educación privada seguirá su rumbo expansivo. 

Los líderes apristas más sobresalientes políticamente han dejado el trabajo sucio a unos novatos, anodinos y casi inocentes ignorantes para presentar el Proyecto de Ley sin saber en qué problema están metiendo a la escuela pública.

OTRA VEZ EL DECRETO FUJIMORISTA 699

El proyecto manda transferir la asignación presupuestal, el acervo documentario y el personal docente y administrativo, básicamente.  Con la primera transferencia el gobierno central se lava las manos después de entregar el magro presupuesto de 3,5 % para el 2007, monto que no cubre ni la mitad de lo que realmente necesita el Perú para absorber por lo menos a 2 millones de niños y adolescentes no matriculados, a más de 2 millones de analfabetos y la disminución de alumnos por aula para garantizar un mejor proceso enseñanza-aprendizaje.  Las municipalidades buscarán otros recursos para completar el gasto en educación.  ¿No se verán obligadas a crear nuevos tributos en su jurisdicción como hicieron las municipalidades argentinas en la década del 90?  A quienes, desde determinadas ONGs y desde el propio Consejo Nacional de Educación han venido pregonando, desde fines de los 90 y desde todo el período de Toledo, el aumento anual del presupuesto educativo en un 0,25% para llegar, supuestamente en 6 años, al 6%, hay que preguntarles cómo se hará para completar el presupuesto de gastos en el sector educación.  ¡Ya pasaron los 6 años, queridos "expertos", y el presupuesto de educación no ha llegado ni al 4%!

La segunda transferencia (acervo documentario) sólo significa una suerte de desconcentración administrativa, sin mayor trascendencia para la educación. 

La transferencia del personal docente y administrativo tiene relación estrecha con la del presupuesto.  El gobierno central dejará de ser el empleador directo, pues esta función pasará a ser desempeñada por las municipalidades.  Cuando esto ocurrió en Chile y en Argentina, las municipalidades tuvieron que soportar la presión social de los trabajadores en la educación, maestros y administrativos, haciendo frente a los reclamos de estos y buscando mecanismos para el pago de remuneraciones.  En el caso de Chile, las municipalidades aumentaron el número de alumnos por aula para disminuir el número de maestros requerido.  En Argentina, las municipalidades enfrentaron el problema salarial pagando a los trabajadores a través de bonos negociables en los centros comerciales.  Lo esencial para los neoliberales es que el vínculo laboral con el Estado se quiebra directamente, así como se debilita la capacidad de lucha de los trabajadores docentes y administrativos, como en Nicaragua con la municipalización llevada a cabo por el gobierno de Violeta Chamorro (desde 1990).  De esta nueva situación no puede derivar sino el caos, un enfrentamiento cada vez más agudo de maestros y administrativos con las municipalidades.  El gobierno central y el Ministerio de Educación también se lavarán la mano en este punto.

Los únicos ganadores de este proceso serán los cobradores de la deuda externa, las instituciones privadas y su burocracia que tendrán a su cargo gran parte de las tareas  relacionadas con la pedagogía y la profesión docente, con una nueva Ley de Carrera Pública Magisterial inspirada en la concepción del libre mercado para el ejercicio de la docencia.

NEOLIBERALISMO APRISTA

La municipalización de la educación y todas las medidas planteadas en estos momentos en el campo de la educación por el gobierno aprista, secundado por ex Ministros de Educación y tantos "expertos" de los sábados y domingos, retratan la faz y la médula neoliberales del Partido Aprista Peruano.  Ya era hora que los líderes apristas se definan abiertamente, pues desde la década de los 80 jugaban con la pirotécnica verbal del "antiimperialismo" y con la tesis combatiente del Comandante Fidel Casto de lo impagable de la deuda externa.  El liberalismo socialdemócrata de Haya de la Torre de los 30 al 40 pasó, después de 4 décadas de tejemanejes demagógicos, a la globalizada ideología del libre mercado, de las inversiones transnacionales y sus privilegiados contratos de explotación de nuestros recursos naturales, de las alianzas y "consensos" en sólida unidad neoliberal.   Lo lamentable es que hay masas apristas que aún mantienen su fe en la posibilidad de coger un gato negro en un cuarto oscuro. 

Pero también  no es menos lamentable la falta de un liderazgo de izquierda para arrinconar al neoliberalismo ante el pueblo.  La globalización presiona al gobierno, pero falta una real confrontación de los sectores progresistas contra el neoliberalismo que controla el Estado peruano actual, levantando un proyecto diferente, opuesto, que dé paso a la lucha por el socialismo en el Perú.

Que la municipalización fracasará, no hay dudas sobre eso.  Lo que falta es la lucha por un programa educativo de renovación enmarcado en un proyecto de nueva economía y nueva sociedad.  En este proyecto el pueblo oprimido, los trabajadores y la intelectualidad progresista cumplirán su misión histórica.

Setiembre 2006



JOSE RAMOS BOSMEDIANO:"EDUCACION PERUANA 2011 - 2026: "CAMBIO O CONTINUISMO?"


LUNES, 18 DE JULIO DE 2011


José Ramos: Educación peruana 2011-1016: “cambio o continuismo?






José Ramos Bosmediano

El sistema educativo peruano, cuya crisis fue profundizada por la reforma neoliberal del fujimontesinismo (1990-2000), no ha sido revertido por los dos gobiernos de la primera década del presente siglo. Para legalizar la reforma neoliberal se promulgaron, entre otras, dos leyes orgánicas: la 28044 como Ley General de Educación, que también promueve la privatización de la educación y reacondiciona los niveles y modalidades del sistema escolar; y la Ley 29062 como Ley de Carrera Pública Magisterial, cuyo objetivo central es convertir al trabajo docente en una modalidad de trabajo casi despojado de relaciones laborales con el Estado, como muy bien lo ha defendido el ex Ministro de Economía y Finanzas del gobierno aprista, Luis Carranza, fiel seguidor de  los lineamientos presupuestales del Banco Mundial.  

Como se sabe, la nueva Ley de Carrera Pública Magisterial despoja a los maestros hasta del derecho de reclamar aumento de haberes, supuesto el hecho de que es una carrera "meritocrática", cuyo salario dependerá del esfuerzo individual de cada maestro, con una evaluación estandarizada y con requisitos de ascenso que convierten al maestro en un permanente buscador de supuestos méritos académicos que están incrementado  las arcas de las decenas de universidades privadas, básicamente, las que ofrecen diplomados, maestrías y doctorados adecuados a los pobres ingresos de los maestros, ¿con qué nivel académico?   Pero la falacia más difundida por los gobernantes, desde el Ministerio de Educación, es la que señala que con la nueva Carrera Pública Magisterial la educación peruana elevaría su nivel, independientemente de los factores principales que explican la actual crisis educativa.  En tal sentido, en lo que va del año 2011, el ex Ministro José Antonio Chang y sus viceministros han considerado como un logro el pequeño aumento de puntajes del rendimiento en "comprensión lectora" y en matemáticas, como si en la práctica pedagógica no se comprobara que hay aumento o disminución de los rendimientos escolares en determinados períodos del año escolar.  Pero lo más estrecho del criterio de estos funcionarios está en que midiendo solamente dos áreas de los contenidos curriculares osan generalizar los logros de la reforma neoliberal.

Nicolás Linch y su agenda meritocrática

El ex Ministro de Educación del gobierno neoliberal de Alejandro Toledo, Nicolás Linch, uno de los voceados para ocupar la misma cartera en el gobierno de Gana Perú a partir de este 28 de julio, acaba de anunciar "cambios" en la Ley de Carrera Pública Magisterial (La República de Lima, sábado 16/07/2011, p. 23), dando por hecho que dicha Ley seguirá manteniéndose con su contenido esencial: la desregulación de las relaciones laborales de los maestros, el enfoque meritocrático y la competencia entre maestros como variable para el aumento de los salarios, sin tener en cuenta la naturaleza del trabajo docente ni las condiciones en que este trabajo se realiza. 
Para fundamentar la continuidad del modelo educativo neoliberal, Linch recurre a afirmaciones ciertamente falaces.

La primera, cuando afirma que los maestros no deben tener "miedo al cambio", como si los maestros peruanos, de ayer y de hoy, siempre hemos luchado por cambios fundamentales en la educación peruana, lo que se resume, en  las dos últimas décadas, en la elaboración de un Proyecto de Ley de Educación y Cultura basado en la educación pública democrática, patriótica e integral, del cual Linch nunca pudo o no quiso enterarse, menos todavía cuando su interés principal como Ministro de Toledo fuera conformar un sindicato paralelo al SUTEP desde su alta posición burocrática.  Muy fácilmente dice que el miedo al cambio explica que solamente 47 mil maestros se han integrado a la nueva Carrera Pública Magisterial, desconociendo que el alineamiento con dicha Ley significa perder todos los derechos laborales que contempla la Ley del Profesorado No. 24029.  Frente a nuestros derechos, los trabajadores estamos dispuestos a defenderlos y defendernos de los propósitos antilaborales de los gobernantes.  No en vano el gobierno aprista ha gastado millones de soles en la propaganda a favor de su llamada ley meritocrática, grabando, incluso, spots televisivos de alabanza a la carrera meritocrática.

La segunda falacia se refiere a su afirmación en el sentido de que el SUTEP y los maestros ya aceptan ser evaluados, como si en la Ley del Profesora de 1974, modificada positivamente en 1990 con la lucha del SUTEP, no estuviera contemplada la evaluación permanente, sistemática e integral de los maestros, toman do como base la evaluación de la práctica docente en el aula o evaluación del desempeño en aula, en cada escuela, sin soslayar los demás factores (conocimientos, años de servicios, grados académicos, premios por méritos profesionales).  El primer gobierno aprista (1985-1990) debió de implementar dicha evaluación de los maestros, pero sus intereses de llenar las escuelas con personal para favorecer a sus afiliados y, de paso, contrarrestar la lucha de los maestros del SUTEP, impidieron llevarla a cabo.  Esta historia, que muchos desconocen, es la que no tiene en cuenta Nicolás Linch.  No es que "ya aceptamos la evaluación".  La hemos aceptado siempre y hemos luchado para que ese proceso sea uno de los preceptos de la Ley del Profesorado, cuya discusión y aprobación pasó, primero, por la Huelga Nacional de Hambre de diciembre de 1984, la Huelga Nacional de Hambre de noviembre de 1989 y la Huelga Nacional Indefinida de 1990, cuando fenecía ya el primer gobierno aprista. 
¿Dónde está la oposición a la evaluación por parte de los maestros y del SUTEP? ¿Quién no quiso aplicarla?  A lo que hoy nos oponemos, desde la primera fase de la dictadura fujimontesinista es a la evaluación para convertir a los maestros en simples contratados con careta de nombramiento mediante una evaluación estandarizada a ajena al desempeño docente. 

La tercera mentira de Linch, que ya se convierte  en defensa del modelo neoliberal, es la que establece que la dación de  Ley de Carrera Pública Magisterial "ha existido buena intención del saliente gobierno", y que el problema está simplemente en que "su aplicación ha estado plagada de corrupción".  Parece que Linch pretende ocultar los procesos de reforma educativa neoliberal que se vienen dando en gran parte de los países latinoamericanos, empezando por el de Chile, cuyos estudiantes y maestros están jaqueando al gobierno neoliberal de Sebastián Piñera.  De manera que ya  tenemos su posición de firme defensa de la meritocracia neoliberal, a cuya aplicación en las universidades del Estado, sin embargo, él mismo se opuso durante el gobierno que fenece.   Lo que él no aceptó pretende que los maestros de la educación básica acepten como la panacea para la crisis de la educación peruana. 

El continuismo neoliberal se abre en el horizonte

Los que, desde posiciones de izquierda apoyamos la candidatura de Gana Perú desde la
primera vuelta electoral, lo hicimos, en primer lugar, para impedir la vuelta del fujimontesinismo con la candidatura de Keiko Fujimori y, en segundo lugar, porque Ollanta Humala, con todas sus limitaciones programáticas, era una alternativa abiertamente progresista frente a los dinosaurios de la derecha peruana, derecha neoliberal que, en todas sus expresiones concretas, era apoyada, paso a paso, por el gobernó aprista.  

El progresismo, como actitud política, no siempre garantiza una conducta firme.  Ya estamos viendo algunas inconsecuencias de Gana Perú, especialmente en la ratificación de Julio León Velarde en la Presidencia del Banco Central de Reserva (BCR), como una expresión concreta de concesiones a la derecha neoliberal. 

Que en materia salarial el nuevo gobierno pueda otorgar algunos aumentos salariales a los maestros, es posible.  Pero, por las declaraciones de Nicolás Linch, la continuidad de todo lo actuado por la reforma neoliberal  estaría garantizada.  Los cambios que anuncia son para aplicar mejor la Ley de Carrera Pública Magisterial, no para que la nueva ley sobre el particular sea diferente en lo esencial. 

Tampoco está descartada la presencia de algún funcionario del Ministerio de Educación del saliente gobierno aprista en el nuevo régimen gubernamental. 

Hay también un inusitado movimiento de organización de grupos magisteriales de Gana Perú para paralelizar al SUTEP, en cuya cabeza se encuentran algunos ex dirigentes del gremio que pretenden copar los organismos del Ministerio de Educación.  Incluso, algunos funcionarios del actual gobierno aprista están integrándose a los nuevos "colectivos" con propósitos estrictamente personales, luego de haberse aprovechado de ciertos cargos en los organismos intermedios de administración  de la educación.  El continuismo, pues, se abre en el horizonte. 

Los maestros peruanos tienen, como en el pasado, la gran tarea de fortalecer su organización sindical, el SUTEP, mantener su independencia de clase, exigir al nuevo gobierno un camino nuevo por una nueva educación en el Perú, luchar incansablemente por la recuperación de los derechos conculcados, desde la estabilidad laboral hasta los demás derechos profesionales como condiciones para un ejercicio adecuado de la docencia.  No es "apoyando enérgicamente" al gobierno de Gana Perú, como pretenden algunos, como los maestros podrán reconquistar sus derechos.  No es casual que Nicolás Linch, en la citada entrevista, diga que el nuevo gobierno tratará con "todas las organizaciones magisteriales", lo que quiere decir que las que se están organizando al margen del sindicato serán reconocidos como interlocutores por el nuevo gobierno. 
Lima, julio 18 del 2011

                                                                                                                                              amazonayahuascaramos@yahoo.es


JOSE RAMOS BOSMEDIANO: "SOCIOLOGIA DE LOS DESASTRES NATURALES"


Sociologia politica de los desastres naturales



EMPECEMOS CON KATRINA
Cuando se produjo la destrucción de New Orleáns (EE.UU.) por el huracán Katrina en el 2006, lo primero que llamó la atención fue el problema de la imprevisión por parte del poderoso Estado bajo la administración de Bush hijo. Las peticiones para reacondicionar y reforzar las murallas de la ciudad frente a previsibles embates del mar bajo el impulso de los huracanes, pasaron inadvertidas por los campeones de la tecnología, de las finanzas y de las guerras “preventivas” que han desatado en el medio Oriente y que están preparando para imponerlas contra otros países considerados, por los imperialistas estadounidenses, como “peligros” para su seguridad nacional. El Katrina encontró una ciudad “abierta” para ser arrasada en el más breve tiempo, sin posibilidades de atenuar su fuerza y la fuerza de las aguas. En esta primera percepción hay dos elementos. Uno, el propio huracán, la fuerza natural que no se puede detener ni dirigir por donde uno quisiera, por lo menos hasta el estado actual de la ciencia y la tecnología de la física. El otro es el factor humano, la posibilidad de prevenir los espacios culturales urbanos para hacer frente a los efectos de las fuerzas naturales, para cuya realización sí, y Estados Unidos más que cualquier otro país, se cuenta con tecnologías suficientes y los recursos logísticos de toda índole, siendo el aspecto financiero lo más importante, y el poder político suficiente. Aquí estamos con el problema de la fuerza humana aplicada al manejo del Estado y del poder político para organizar la sociedad en beneficio de la población, lo que nos conduce a una sociología política aplicada a un evento fortuito (huracán, terremoto, etc.) de carácter natural pero previsible en sus efectos y espacios de incidencia. Si la “guerra preventiva” que practica hoy Estados Unidos utiliza la lógica de la predicción, que además es un elemento fundamental del conocimiento científico (Mario Bunge), sería incomprensible que para el Katrina no haya operado la misma lógica, contradicción que nos lleva a señalar un segundo problema que llamó la atención de analistas serios de la sociedad estadounidense actual.
Ese segundo problema, más doloroso por cierto, es que en ese día aciago perecieron más de 30 mil habitantes de aquella gran ciudad, sepultados bajo los escombros y bajo las aguas que ingresaron en avalancha. ¿Quiénes fueron, en casi absoluta mayoría, los muertos en New Orleáns? Los más pobres y un sector de la población medianamente acomodada. Esa población más pobre pertenecía, en gran parte, a la parte negra de la demografía estadounidense, como ocurre con la desocupación, los bajos niveles de escolaridad y otros índices que definen grandes desigualdades sociales en el país de la “gran prosperidad” y de la “democracia modelo”. Los que salvaron sus vidas fueron aquellos que pudieron salir rápidamente de la ciudad, con su propia movilidad por supuesto, que supieron a donde ir para seguir viviendo. Los pobres, en cambio, no tenían otra alternativa que aferrarse a su lugar donde fueron aprisionados por la hecatombe. Días después, los propios responsables de las políticas de Estado tuvieron que reconocer su falta de previsión para enfrentar a los eventos de la naturaleza. ¿Sólo falta de previsión?, debemos preguntarnos. Pues no, debe ser la respuesta, ya que esa falta de previsión está inmersa en una teoría y práctica políticas que inducen a la desigualdad, a la “libertad de elegir” (Milton Friedman) en condiciones de oportunidades desiguales generadas por el neoliberalismo y su tesis sagrada del libre mercado como factor supremo del desarrollo. El “sálvese quien pueda” pierde, en este caso, sus entre comillas para definirse como la esencia de esa sociedad y estado neoliberales en manos de las más agresivas transnacionales que hoy están imponiendo sus TLC a ciertos países cuyos gobernantes les abren, con la más absurda demagogia, los mercados de sus misérrimos países.
ICA 2007
No es la primera vez que el Departamento o Región Ica es golpeado por un terremoto. Estuvimos en 1994 cuando la ciudad más destruida fue Nazca, cuya reconstrucción sigue inconclusa, como viene ocurriendo con Lamas, en San Martín.
Como se viene señalando con mayor precisión a medida que avanzan los días (Cfr. La República y El Comercio del 19.08.2007), hay un conjunto de elementos que nos conducen a comparar, mutatis mutandis, el caso de Katrina con el terremoto del 15 de agosto del 2007 en el Perú. Primero, la precariedad de la vida de la gente que se expresa en su propia vivienda, en el campo y en la ciudad, en las ciudades más grandes y en las poblaciones más pequeñas. ¿Dónde está la prosperidad de que hablan los propagandistas del crecimiento económico vía la economía neoliberal que hace crecer el PBI global a cuenta del mayor empobrecimiento de los trabajadores y desocupados? Segundo, la ausencia de un Estado planificador del desarrollo integral del país, de lo que hoy se denomina el desarrollo humano y el mejoramiento de la calidad de vida. Lo que ocurre en este caso es la mayor concentración de la riqueza en un grupo de burguesía agraria ligada a la agroexportación de determinados productos, explotando la mano de obra barata de miles de trabajadores contratados con salarios miserables, pues los “buenos salarios” de los que hablan los panegiristas de ese crecimiento en Ica sólo se concentra en un grupo pequeño de empleados de planta y de administración de negocios, pero sujetos también al contrato temporal. Tercero, la más indignante incapacidad del gobierno para organizar las acciones de emergencia y las de largo plazo; las primeras, tendientes a paliar la situación calamitosa de los sobrevivientes en toda la región y en algunas provincias de otras regiones que han sufrido los estragos del terremoto y, las segundas, para planificar la reconstrucción y el desarrollo de esa región, como punto de partida, tal vez, para reconstruir el espacio urbano y rural del Perú en todos sus aspectos. ¡Pero cómo se podría esperar algo diferente de un gobierno atado al continuismo neoliberal, que ha liquidado, en la década de los 90, lo que era el inicio de una proyección de planificación económica y social, surgida en la década de los 60! La denominada “planificación estratégica” de la que se habla hoy no es sino una frase creada por las transnacionales para proyectar su propio crecimiento y sus “alianzas estratégicas” de evidente concentración del poder económico. ¿Qué podría planificar un Estado que se ha desprendido de sus empresas estratégicas en beneficio de transnacionales que hoy controlan el gran comercio, la energía eléctrica, los hidrocarburos, la gran minería, el sistema de transporte marítimo y aéreo, los puertos, la telefonía en su conjunto, etc.? Cuarto, la no menos indignante competencia entre empresarios, instituciones no gubernamentales y de caridad, empresas de TV, alcaldías y hasta gobiernos regionales en las acciones de apoyo a los damnificados, sin un organismo que concentre, racionalice, controle y dirija esa ayuda, desorganización que es la expresión del Estado neoliberal, ajeno a los intereses de las mayorías del Perú. Quinto, se ha hecho más evidente la miseria en que vive la gran mayoría de peruanos. Si eso notamos mejor hoy en Ica, catalogada como el epicentro del desarrollo, cómo estará la población en otras regiones y en otras provincias del país.
LA SOCIOLOGIA POLÍTICA DE LA POBREZA
No solamente frente a los desastres que ocasionan determinados fenómenos naturales (vientos huracanados, inundaciones, huaycos, incendios forestales por la acción de altas temperaturas del clima, etc) los más perjudicados son los pobres –en ciertas ocasiones, los únicos, sino que el sufrimiento ocasionado por esos desastres se acrecientan por la ineficacia y el desdén de los gobernantes de los países donde las desigualdades económicas y sociales son, para los grupos más encumbrados del poder económico, un hecho casi natural, irremediable, que se puede atenuar en parte pero no acabar. El poder económico y político en nuestro país hace de la ayuda a los damnificados un proceso de competencia de firmas comerciales, mas no una política de planificación del desarrollo de los pueblos. Hasta donde el individualismo y el sentido neoliberal se ha impuesto en la estructura política del Perú que el gobierno, en lugar de planificar la reconstrucción urbana y la construcción masiva de viviendas con tecnologías antisísmicas, está proponiendo entregar a cada damnificado uno miles de soles para que cada uno construya su vivienda: una alternativa que nos llevará a lo mismo. Los frutos del gran crecimiento, ¿para qué sirven y a quiénes benefician?
En pleno desastre en el Perú, nuestra “hermana” Michele Bachelet amenaza al Perú porque el gobierno se ha visto obligado a presentar ante la ONU la cartografía de límites marítimos a que tiene derecho. La burguesía chilena, guerrerista como siempre y dueña de más de 5 mil millones de inversiones con ingentes ganancias en el Perú, no sabe sino proyectar su política territorial expansionista de acuerdo con la teoría geopolítica que practicaba y enseñaba el dictador Pinochet. De modo que de la sociología política de los desastres naturales podemos pasar a la sociología política de la burguesía chilena en el Perú.
Como conclusión podemos señalar que el poder político de los neoliberales en el gobierno del Estado a través y con el APRA están administrando las desigualdades sociales como un hecho irreversible en lo fundamental y que esa concepción se refleja mejor en el proceso desorganizado e individualista, irresponsable e ineficaz en que se está dando su presencia en los pueblos arrasados por el sismo del 15 de agosto.
Urge, de parte de los sectores progresistas, de los dirigentes populares, de la izquierda en particular, generar un movimiento de crítica y de propuestas para organizar a los oprimidos y comprometerlos en la lucha por una alternativa de nueva economía y nueva sociedad, más allá de la demagogia y la caridad pública y privada que utiliza la situación para beneficiarse con la libre competencia.
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El autor es educador, miembro investigador de la Red social para la Escuela Pública en América (Red SEPA), ex Secretario General del SUTEP.

JOSE RAMOS BOSMEDIANO:"NUEVA ETAPA DE LUCHA DEMOCRATICA"


Nueva etapa de lucha democrática



Con motivo del golpe de Estado contra el gobierno del Presidente de Honduras, Manuel Zelaya, perpetrado el 28 de junio de 2009, redacté un texto que, partiendo de la historia del pueblo hondureño por su independencia y reseñando los avatares de su proceso republicano, consideré algunas cuestiones previas que permitían señalar las perspectivas de la lucha por la derrota de los golpistas y el retorno del gobernante expulsado. Era el momento en que las fuerzas democráticas desarrollaban una gran resistencia frente a la dictadura civil-militar encabezada por el factótum de los grandes empresarios y de la política imperialista de Estados Unidos, Roberto Micheletti.
En aquel momento (28 de julio 2009), observando la correlación de fuerzas entre el movimiento democrático popular de oposición a la dictadura y la reacción en el gobierno de facto, dijimos que solamente la fuerza interna en lucha podría determinar la victoria democrática y la recuperación del gobierno depuesto por las armas; que el golpe de Estado no había sido planificado para quedarse por unos días, semanas o un par de meses en el gobierno, sino para traer abajo todas las políticas antineoliberales que el gobierno de Manuel Zelaya venía desarrollando y que afectaban los intereses de los grandes empresarios y, fundamentalmente, de las transnacionales de Estados Unidos, por lo tanto, una solución dialogada era más que imposible aun cuando la presión internacional caminaba en ese sentido. Un punto crucial que mencioné fue el papel real de Estados Unidos en el golpe de Estado en Honduras, parte de su campaña hemisférica contra los gobiernos progresistas en América Latina, que su propuesta de salida dialogada no era sino una mascarada que escondía su intervención solapada en los preparativos y en la ejecución del golpe.
Las elecciones de la dictadura
Como es de conocimiento público, la dictadura de Micheletti impuso su plan electoral para que la derecha neoliberal tome la posta y destruya todos los avances que en materia económica y social venía produciendo el derrocado gobierno de Zelaya. Este proceso electoral bajo la presión de la dictadura y bajo la hegemonía absoluta de los neoliberales, no podía producir sino el triunfo de éstos, como en realidad ha ocurrido con la “victoria” de Porfirio Lobo, un conspicuo miembro de la derecha más conservadora de Honduras. Con Estados Unidos (Obama y Cía.) al frente, algunos gobiernos reaccionarios de América Latina se apresuraron a apoyar ese proceso electoral y sus resultados, donde no podía faltar el gobierno peruano de Alan García Pérez.
Cuando el 27 de enero del 2010 Porfirio Lobo asuma el gobierno, todo estará listo para anular las políticas económicas y sociales implantadas por el gobierno de Manuel Zelaya a favor de la soberanía, el desarrollo de Honduras y en beneficio de las masas trabajadoras de la ciudad y del campo. Ya ha anunciado la salida de Honduras del ALBA, la iniciativa soberana de los pueblos de América Latina y El Caribe frente al ALCA y sus TLC auspiciadas por Estados Unidos y otros países que solamente buscan el beneficio de sus empresarios.
Las elecciones de la dictadura han carecido de legitimidad y, por supuesto, de participación democrática del pueblo hondureño. Y no pudo haber participación democrática en un país sitiado por las fuerzas represivas y con las fuerzas opositoras al margen del proceso, reprimidas y sin garantías para ejercer sus derechos políticos.
El “presidente” Porfirio Lobo es el resultado de una dictadura. Su gobierno, por más que pretenda aparecer como legítimo, llevará el signo del golpe del 28 de junio. Claro que para los neoliberales significará la “democracia” que se acostumbra celebrar en nuestros pueblos.
Los factores del triunfo de la dictadura
Nuevamente se repite la historia de las derrotas de las fuerzas revolucionarias debido al factor más fundamental: la debilidad de las fuerzas progresistas, su falta de preparación para enfrentar a la derecha conservadora. Así ocurrió en Chile frente al golpe de Estado de Picnochet y Estados Unidos. También en Guatemala de Arbens en la década de los 50. En Brasil contra el golpe de Estado de Castello Branco en 1964. Lo contrario está ocurriendo en Venezuela y Bolivia, donde las fuerzas populares y progresistas tienen una solidez fundamental como para hacer fracasar todo intento golpista, que será permanente, pues Estados Unidos y sus aliados en cada país no dejarán de complotar para recuperar su hegemonía perdida hasta hoy. La fuerza de la resistencia que se organizó, pese a su heroica actuación, no fue capaz de hacer retroceder a los golpistas. La fuerza de las armas se impuso a las movilizaciones de las masas en lucha. Una vez más se comprueba que la violencia es la partera en cada situación concreta, pues los neoliberales, incapaces de enfrentar con sus planteamientos a la propuesta de reforma constitucional que levantó el gobierno de Zelaya, no tuvieron más que apelar a su argumento tradicional: las armas, la milicia. ¿Quién recurre, antes que a la confrontación democrática, al recurso de la violencia? Quienes pretenden fungir de demócratas impusieron un proceso electoral a golpe de estado de sitio, de detenciones, encarcelamientos y asesinatos de ciudadanos desarmados.
Otro factor, ligado al anterior, ha sido la falta de una fuerza política organizada, pues Manuel Zelaya, militante del Partido Liberal de Honduras, se había puesto al margen de su partido, sin desearlo, debido a sus lineamientos de política económica, social e internacional, contrarios a los del neoliberalismo actuado desde 1990. La mayoría de los dirigentes liberales se pusieron en contra del proyecto democrático y soberano de Zelaya, por tanto, al lado de los neoliberales que hoy usufrutuan el poder y lo seguirán haciendo con Porfirio Lobo. Conscientes de la situación de derrota temporal, los dirigentes de la resistencia convocan hoy a organizarse mejor, a fortalecer lo avanzado en el proceso de la lucha contra la dictadura. Mientras los golpistas se organizaban para la toma del gobierno, el gobierno de Zelaya confiaba en el espontaneísmo y los mecanismos de la democracia burguesa.
Otro tanto debe decirse de las fuerzas internacionales contrarias al golpe de Estado: su papel, siendo importante, siempre será insuficiente como para suplir las debilidades de las fuerzas internas. La única fuerza externa que sí trabajó con ventaja es el gobierno de Obama, neutralizando a la OEA, utilizando a ciertos jefes de gobierno para oponerse al regreso de Zelaya y prohibiendo a éste su ingreso a su país mientras no se llegue a un acuerdo con la dictadura. La propia Hilary Ciinton llegó a decir que Zelaya obstaculizaba las conversaciones con la dictadura, tratando de ocultar su contubernio con ésta.
Una nueva etapa de la lucha
Se ha abierto una nueva etapa en la lucha del pueblo hondureño. La resistencia democrática de casi 6 meses ha sufrido una derrota, transitoria, pero derrota política al fin. Las fuerzas democráticas ya han puesto en marcha un viraje para redefinir los nuevos objetivos, la nueva organización del pueblo como fuerza política dispuesta a recuperar los espacios democráticos y volver a gobernar el país.
Será un proceso largo y difícil, pues las fuerzas reaccionarias que se han apoderado del nuevo gobierno proseguirán con sus políticas represivas contra la oposición democrática.
Con toda seguridad, en Honduras habrá la necesidad de organizar una nueva fuerza política con un programa que reivindique las aspiraciones democráticas del pueblo, su derecho a la soberanía nacional y al desarrollo de sus fuerzas productivas, de su cultura y de todos aquellos elementos que garanticen el bienestar de las mayorías, hoy en estado de pobreza.
El propio Manuel Zelaya, de continuar en la lucha por las banderas que venía defendiendo desde su gobierno, tendrá que mantener su relación con el pueblo hondureño. Su papel será importante si se pone a la altura de las exigencias actuales. Ya no se trata de defender su gobierno, sino de conquistar otro, en nuevas condiciones políticas y organizativas.
Como la historia no se detiene, el pueblo hondureño seguirá luchando por un nuevo destino, y triunfará; mientras que las fuerzas de la derecha pretenderán cerrar el paso a toda alternativa de progreso social, y fracasará.
¡La lucha del pueblo hondureño triunfará!
José Ramos Bosmediano, educador, miembro de la Red Social para la Escuela Pública en las Américas (Red SEPA, Canadá), ex Secretario General del Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú (SUTEP).
Rebelión ha publicado este artículo con permiso del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

viernes, 29 de marzo de 2013

JOSE RAMOS BOSMEDIANO:"EL ESTADO ACTUAL NO ES UN ESTADO LIBERAL CLASICO"


José Ramos Bosmediano: LEVITSKI Y EL ESTADO CORRUPTO EN EL PERÚ ACTUAL


DOMINGO, 30 DE OCTUBRE DE 2011

José Ramos Bosmediano: LEVITSKI Y EL ESTADO CORRUPTO EN EL PERÚ ACTUAL


               José Ramos Bosmediano, educador, miembro de la Red Social para la Escuela Pública en las Américas (Red SEPA, Canadá), ex Secretario General del SUTEP, Perú

Esteves Levitski, hasta donde conozco, hizo su aparición en la escena periodística de opinión durante la última campaña electoral en el Perú, con una posición favorable a ciertos planteamientos de deslinde con el neoliberalismo encarnado en las candidaturas de la ultra derecha, sobre todo del fujimorismo de Keiko Fujimori.  Viene del Norte, de Estados Unidos, si es que mi información es correcta. Escribe hoy en el diario La República sobre temas políticos, su campo de trabajo principal, según parece.  No sé más pero leo sus artículos y las entrevistas que suelen hacerle sobre la vida política nacional. 
En la edición de La República de Lima (24/10/2011, p. 15, Punto de Vista) escribe el artículo "Instituciones politizadas (y cómo combatirlas)".  Las ideas centrales del texto se sintetizan en las siguientes afirmaciones: a) la democracia peruana sigue siendo precaria; b) las instituciones democráticas "no funcionan bien" como sí ocurre con las democracias sólidas en Chile, Uruguay y Costa Rica; c) uno de los factores de esa precariedad democrática es la politización de las instituciones y esta politización las vuelve débiles también, las ilegitima y las convierte en instrumentos políticos de quienes están en el poder, con cambios en cada gobierno de turno; d) para terminar con este círculo vicioso hay tres medidas fundamentales: la primera, cualquier reforma constitucional que cambie la estructura del poder debe hacerse para los futuros gobiernos y no para el actual; la segunda, las investigaciones sobre corrupción deben hacerse al gobierno en ejercicio y no a los anteriores para evitar la politización y dar la imagen de "persecución política"; y la tercera, hay que despenalizar la difamación para no encubrir a los funcionarios que, eventualmente, pueden estar abusando de su poder.
¿Una visión ingenua del Estado?

El Estado, como dice bien el Sociólogo Sinesio López Jiménez, desde una concepción liberal clásica del Contrato Social,  ("Estado y gobierno". En La República de Lima, 13/08/2011, p. 12, El zorro de abajo), "es una macroestructura (integrada por el sistema legal, la burocracia, el monopolio de la violencia, la distribución del poder en el territorio y un sistema de referencia política para la nación) organizada para ejercer el dominio político y construir el orden legítimo"; agregando que cuando la ley domina y el ejercicio del poder es legítimo, se cumple el Estado de Derecho.  Esta visión liberal del Estado, que también comparte Levitski, no puede explicarse adecuadamente puesto que no hay ningún Estado liberal, por más desarrollado que esté, donde el ideal Estado de Derecho sea respetado.  Basta ver lo que ocurre en la Europa de hoy, En Estado Unidos y hasta en los países con "instituciones sólidas" como las citadas, especialmente Chile, donde el ejercicio del poder no está en función de las instituciones definidas en sus respectivas constituciones, sus derechos ciudadanos y las obligaciones del Estado.  Sería una locura de los mapuches y de los estudiantes chilenos las luchas que vienen desarrollando.
Resulta que el Estado, desde que apareció, siempre ha sido una superestructura (o macro, como lo dice López Jiménez) de dominio de la clase en el poder, cuyo ejercicio se detenta con el uso de la fuerzas institucionalizada, la violencia, las fuerzas represivas dirigidas por quienes están en el gobierno.
Es ingenuo pensar que quienes asumen el gobierno y están de acuerdo con el Estado imperante (economía, distribución de la propiedad sobre los medios de producción, burocracia al servicio de ese Estado, cultura y educación, simbología comunicativa, etc.) renuncien a copar las estructuras del poder político.  Así ocurrió durante y después de la Revolución Francesa de 1789, igual en la Alemania de la unificación nacional con Otto Bismarck, pero también, con todas las limitaciones, en todos los países latinoamericanos que se independizaron de España. Si triunfa una auténtica revolución la nueva clase en el poder tiene que cambiar toda la estructura del Estado y las instituciones que permiten ejercer el nuevo poder.
El Estado peruano actual no es un Estado liberal clásico.  Apenas es un Estado de simple democracia formal, atrasada, antidemocrática incluso desde el punto de vista de la democracia burguesa,  con un autoritarismo que el gobierno aprista también ejerció a través de esa nueva legislación de urgencia ("decretos de urgencia" que impuso la dictadura neoliberal de Fujimori).  El gobierno del Presidente Hugo Chávez también las usa para desmontar el dominio de la oligarquía que por siglos dominó en Venezuela y aspira recuperar el gobierno.
Con el neoliberalismo el Perú  se ha convertido, qué duda cabe, en Estado neoliberal subordinado a las transnacionales en lo económico y social (TELEFÓNICA y no el Ministerio de Educación premia a los maestros "pioneros" en el uso de la informática en la metodología pedagógica, como parte de su propaganda para legitimar su dominio monopólico en las telecomunicaciones; el INTERBANC premia al "maestro que deja huella, y no el Ministerio de Educación; la misma TELEFÓNICA regaló 5 millones de dólares al gobierno de don Alejandro Toledo para el "Pan Huascarán", que se hizo humo como proyecto educativo, etc.). 
El neoliberalismo ha consolidado la corrupción en el Perú, ha convertido al Estado peruano en un Estado corrupto, lo que no significa que no haya gente éticamente sana, y es la mayoría de los peruanos; pero los corruptos tienen el poder del Estado y gobiernan, de arriba abajo. Todas  las instancias gubernamentales, funcionan como una unidad de mando, donde los intereses deshonestos de los de arriba (funcionarios y empresarios deshonestos) se relaciona y retroalimenta con los de los escalones inferiores con intereses comunes (deshonestos). Nunca como hoy en el Perú es verdad aquella frase poopular que recoge Carlos Marx para retratar las relaciones capitalistas de producción: "el dinero llama al dinero".  En el caso de la lucha por el poder en el terreno electoral, muchas candidaturas dependen de la inversión para luego recuperarla y multiplicarla desde el ejercicio el cargo conquistado. 

¿Cómo combatir la corrupción en el Perú?

Si seguimos a Levitski, todos los corruptos anteriores deben quedar impunes o, a lo más, en el limbo, pues no hay que investigarlos porque se corre el peligro de convertirlos en "perseguidos políticos", como vienen afirmando algunos parlamentarios y otros funcionarios públicos de regímenes anteriores, incluidos los fujimoristas.  Para los fujimoristas y apristas, las tesis de la "politización de las instituciones" del Estado que esgrime Levitski caen como pera madura, dulce y a punto de alimentar la impunidad más flagrante.
Todas las instituciones del  Estado tienen contenido político, con intereses diferentes, antagónicos o no antagónicos.  Ni las instituciones judiciales están exentas de ese contenido.
Para aplicar el derecho penal o el civil, y hasta el laboral, no pidamos a los jueces y fiscales que se despojen de sus concepciones filosóficas, ideológicas y políticas y se conviertan en seres angelicales.  Hay en los códigos, incluso, una cláusula universal sobre el "criterio de justicia" que los jueces y fiscales pueden aplicar para sancionar o absolver a quienes infrinjan las normas aprobadas en el derecho constitucional y en el derecho positivo, que es diverso.
El hecho de que nuestra cultura jurídica esté plagada de tinterillos con título  y lobbystas sin fronteras, no significa que debemos renunciar al ajusticiamiento de anteriores y actuales gobernantes y sus funcionarios.  No hacerlo significaría alimentar el círculo vicioso de la corrupción, pues los actuales gobernantes estarían seguros de que sus fechorías serían investigadas en las calendas griegas, es decir, nunca.
Lo que pasa es que luchar contra la corrupción no se agota con el ajusticiamiento de los actuales y anteriores corruptos, sino con la erradicación de las causas determinantes de la corrupción generalizada que impera en el Estado peruano, lacra que viene como herencia del viejo Estado colonial con el cual no hemos roto los cabos del continuismo.  Esa herencia no ha estado ni está presente en nuestra historia republicana.  Y no lo estará mientras no haya una transformación fundamental de nuestra vida nacional, un nuevo Estado, una nueva economía, una cultura forjada a partir de nuestras raíces y enriquecida por los valores progresistas de la cultura universal.
La despenalización de la difamación es, en el fondo, una patraña, utilizada por los dueños de la gran prensa y de una pequeña prensa manejada por caciques de provincias y regiones para crear la confusión informativa al involucrar funcionarios honestos en actos deshonestos, para decir que "en la oscuridad todos los gatos son pardos".  La supuesta buena intención de un periodista "independiente" no puede anular la igualdad ante la ley.  La SIP, en realidad, no defiende el derecho de expresión de la mayoría de la población de un país, sino el derecho de expresión de una minoría opulenta.  La SIP es brazo  empresarial antes que ideal periodístico.  Hay periodistas que se dicen independientes, pero cuando leemos sus páginas de opinión, su editorial y las informaciones que ofrecen, se nota inmediatamente qué intereses defienden.  Mariátegui fue honesto porque ejerció el periodismo con un mensaje claro y compromiso  popular. Sus adversarios se definen independientes, pero defienden intereses opuestos.  
Necesitamos una fuerza política y moral que impulse la lucha contra la corrupción pasada y actual.  Pero una fuerza alternativa también que construya un nuevo país.
Impedir que los corruptos del pasado queden impunes es proteger el Estado corrupto que nos está envolviendo en su manto de impunidad.
Iquitos, octubre 28 del 2011


HUMBERTO PEDEMONTE JIMENEZ Y JOSE RAMOS BOSMEDIANO

A muerto un gran ser humano que no solo era un ex secretario general del SUTEP, sino un combatiente contra el neoliberalismo salvaje y un lucido intelectual del pueblo que deslindaba brillantemente con las huestes asesinas de SENDERO LUMINOSO.
Miles tuvimos el agrado de conocer y lo admiramos no porque seamos sus ciegos seguidores o de una corriente denominada "graquismo" sino que lo valoramos por su sabiduria, sencillez, entrega al esclarecimiento del pueblo con respecto a la explotacion capitalista hoy en su politica neoliberal.
Recuerdo sus conferencias, su profundo conocimiento de la pedagogia, del humanismo, del marxismo y su lucido deslinde con Sendero Luminoso.
Lo conoci por primera vez cuando era estudiante universitario de la Universidad Enrique Guzman y Valle "La Cantuta", en una polemica con un catadratico pro senderista en la avenida colonial en un local sindical de esos que manejaba Sendero Luminoso, en esa polemica estaba el historiador Juan Jose Vega, recuerdo que cuando se retiraba, el catedratico a su estilo de lenguaje senderista lo  llamo de "traidor" y el regreso porque ya se estaba retirando, subio a la mesa de expositores y les encaro, deslindo, sigio exponiendo y se retiro.
Era un hombre valiente, sabia que no tenia nada que ocultar, como hijo del pueblo deslindaba con sectores enemigos de una revolucion verdadera, con las masas y no contra ellas.
Lo recordaremos y seguiremos sus ideas, el ocupa un lugar en nuestra mente y en nuestro corazon junto con horacio y todos los martires y heroes del pueblo peruano. 

jueves, 28 de marzo de 2013

DANILO SANCHEZ LIHON Y JOSE RAMOS BOSMEDIANO


Danilo Sánchez Lihón
In Memorian de José Ramos Bosmediano
 
1. En el fondo del alma
El cuerpo del maestro y dirigente magisterial José Ramos Bosmediano, ex Secretario General del Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación, SUTEP, y miembro de la Red Social para la Escuela Pública, Red SEPA, con sede en Canadá, hoy lunes 24 de diciembre del año 2012, ha dejado de latir.

Y es así, para dar paso a que brillen y resplandezcan más sus ideas, la claridad de su pensamiento con que orientó su vida y su trayectoria como profesor y dirigente magisterial, principalmente imbuido del pensamiento de José Antonio Encinas de que ser maestro es ser un dirigente.

Ha dejado de latir hoy 24 de diciembre del 2012, cuando todos nos aprestamos a reunirnos con la familia, a sentarnos a la mesa, repasando mentalmente quiénes faltan en el hogar, quién todavía no ha llegado y tarda en venir.
Y quién no vendrá porque está ausente y hará más honda y significativa esta fiesta del alma. Es él quien hasta ahora no ha llegado y falta a la mesa del convivio interior, en esa morada en que abrazamos al hermano y al amigo y nos aferramos al recuerdo de aquellos seres quien como él esta noche no estará pero que llevamos en el fondo del alma.

2. Y no se olvidó jamás
¿Qué nos dice su vida de este modo? Al menos que hay asuntos pendientes de arreglar. Que hay quienes no se sientan a la mesa en Navidad. Que hay quienes ni siquiera tienen hogar ni casa.
Que hay quienes ni siquiera tienen país ni tierra natal sobre la cual apoyar sus pies. Que siempre nos acordemos de quienes faltan en la Cena Pascual. Por eso él se fue hoy día de Navidad

Y es que él era un hombre sensible, tierno y amoroso. Era un ser consciente y justiciero, con un anhelo muy hondo e intenso de que él bien debe tocar y entrar por todas las puertas.

Quizá porque surgió desde la pobreza, la escasez y la marginación, desde un bohío a la orilla de un río en la más intrincada Amazonía, compartiendo la pobreza de la gente que se enferma y no tiene cómo curarse, confinada en una región todavía inclemente como es el llano amazónico.
En la entraña más recóndita de la región más olvidada de la tierra, como es el bajo Ucayali, Y no se olvidó jamás de ello cuando fue un profesional competente, sino que lo tuvo presente en todo momento de su vida.

3. Se quedan o se van
Nació el año 1942 en Sarayacu, ahora distrito de la provincia de Contamana, un conjunto de chozas sobre el espejo del río y bajo la sombra de los grandes árboles, espacios que son dominios del agua original, nueva y primitiva.
 
Donde la ilusión de lo que es tierra son las hojas y las cortezas caídas de la floresta, región densa, enmarañada e iridiscente, en lo que se ha dado en denominar como el bajo Ucayali.

Para concluir sus estudios primarios, luego de agotar todo lo que se podía aprender en la escuela unidocente y flotante a la orilla del río, se trasladó a Contamana, de quien se dice estando allí, que: "quien no te ve no te ama", encantada capital de la provincia del Ucayali.

Allí se matriculó en la tradicional Escuela 201, hecha de madera y carrizo que en sus tres pisos de altura parece un barco fantasma, igual a aquellos que se mecen en el centro del ancho río y que pasan en lontananza, o que se acercan a descargar su carga de aventureros trashumantes que se quedan o se van para siempre.

4. Premio de Excelencia
Allí terminó el 4° y 5° año de sus estudios primarios y luego se empleó como peón de la Hacienda Lisboa hasta los 17 años de edad, habiendo juntado la suficiente cantidad de dinero como para matricularse en el primer año de media, en la legendaria ciudad de Requena.
También llamada La Atenas del Ucayali, por su tradición cultural y educativa que ha contenido y aún alberga por ser sede de las principales congregaciones religiosas que desde la colonia la eligieron como centro de sus incursiones misioneras.
Pero José no concluye ahí este nivel en su formación educativa sino que se traslada a Yurimaguas en donde culmina sus estudios obteniendo el Premio de Excelencia.

Este lauro le permitió matricularse sin dar examen de ingreso en la Universidad Nacional de Trujillo, donde se graduó de profesor de Filosofía y Ciencias Sociales con su tesis: Los fundamentos de la Pedagogía de Paulo Freire.

5. Y es que
Trabajó luego como docente en la misma institución educativa donde culminara sus estudios secundarios en Yurimaguas, en el Colegio Nacional Monseñor Atanasio Jáuregui. Fue su segunda tierra, y lo llamaba así. Y me invitó a conocerla.

Sabía que yo había vivido en Contamana, su lugar de nacimiento, y entonces me invitó a conocer Yurimaguas, lugar al cual identificaba como su segunda tierra.

Realizamos allí un curso de capacitación para maestros y vi cómo era querido no solo por los maestros y profesores sino por los pobladores en general, que lo conocían, respetaban y querían. Y es que era un hombre comprometido con su región, con su cultura y con la Amazonía.

6. Y he aquí
Apreciaba y admiraba el cultivo de las artes, las ciencias y en general, de los humanidades; y en especial el cultivo de las letras. Tenía devoción por los escritores que se comprometen socialmente con sus pueblos.

Era un pensador de la educación, un hombre reflexivo y amplio. Una persona que abría espacios en vez de cerrarlos.
Y con la honda convicción acerca de la misión social e histórica del maestro en la sociedad como un conductor de masas.

Conversamos sobre muchos temas, pero el principal fue el de la ligazón de la educación con el compromiso social, el liderazgo del maestro en la comunidad, acerca del desvelo por la cultura y porque sea desde la escuela que se esclarece y se impulsa el desarrollo social.
Y he aquí una síntesis de lo que podría resumir como una coincidencia de pensamiento mutuo acerca de la educación:

7. Es él
La educación es el factor que destacados profesionales en diversas disciplinas del conocimiento, así como pensadores, estrategas y actores del desarrollo social, reconocen como el fundamental para resolver problemas pendientes en nuestras sociedades.

En dicha perspectiva la formación integral del ser humano es la clave para acometer el desarrollo del futuro con los recursos indispensables que pone en nuestras manos la ciencia y la tecnología con lo cual podemos garantizar el éxito en todos los campos del acontecer humano.

En el centro de toda esta eclosión, hazaña y hasta proeza está el maestro, quien con entrega y acuciosidad ha ido afrontando retos y haciéndose cargo de momentos difíciles.

Es él quien va superando situaciones de adversidad y hasta de penuria de los seres bajo su cuidado, olvidándose muchas veces de sus propias estrecheces y privaciones.

8. Sino siempre
Y es que ser maestro o educador no es solo una profesión sino fundamentalmente una actitud y un modo de ser frente al mundo.
De allí que su función se identifique con la del líder, la del orientador social, la del conductor de hombres y pueblos, quienes van a la cabeza, alientan y dan esperanzas.

Sin embargo, y pese a lo que pareciera, maestro no es aquel que piensa por los demás o que licencia a los otros de la capacidad y don de pensar y sentir autónomamente.

Sino, al contrario, es quien devuelve a cada quien la misión de pensar por sí mismo y lo armoniza en un coro colectivo.

De allí que no se puede ser maestro por horario, en un período determinado del día, ni por turno, sino siempre, cada minuto y cada segundo y hasta en sueños.

9. Quien les da más impulso
Porque quienes abrazan esta misión en la vida son aquellos que han elegido ser padres de la comunidad a la cual sirven y quienes ejercen a toda costa una paternidad responsable para con su sociedad.
 
Es él, el maestro, quien hace volar e impulsa a lo más alto a todo aquello que tiene ya en sus alas el poder de volar, principalmente a los niños que tiene bajo su hálito.
Y que ya saben volar por el don y la gracia de la vida que nos da a todos los seres humanos noción del mundo y anhelo de asumir la circunstancia del existir como una oportunidad de realización y de avanzar en la conquista del bien y del ideal.

No es el oficio de maestro bajarlo a tierra, hacerlos descender. Ni peor aún, es su trabajo golpearlos contra el suelo o contra los muros.
Obstáculos que a veces se erigen erróneamente, sino quien les da más impulso, les insufla de mayor valor, les da más aire para que su vuelo sea superior.

10. Quien cree
Tampoco es quien pretende el mérito de crear destinos, sino de impulsarlos más allá en el sentido del bien y del valor, de elevar esas vidas más hacia adelante y hacia arriba.

Es su intervención busca darles de mayor coraje a quienes ya baten sus alas y hasta están en pleno vuelo por la maravilla de la creación, y el designio que los hombres estamos convocados a cumplir en el universo.
Es la empatía de quien logra establecer con niños y jóvenes, basados indudablemente en el interés que despiertan sus lecciones y sus dotes y virtudes de maestros, relaciones y oportunidades en que los lanzan más alto y más lejos.

De allí que maestro es el que cree que se puede hacer de nuestros destinos realizaciones extraordinarias. Quien cree que será posible construir nuevos Machu Picchus y futuros Ollantaytambos y Sacsayhuamanes.
Quien cree, así se engañe, así se caiga desde una ventana, que cada niño puesto en su delante, es un meteoro en el cielo estrellado que él despeja de nubes y huecos negros.

Saludo, abrazo y compromiso
De allí que no hay nada que más complazca al espíritu humano que contemplar una vida regida por el altruismo, el anhelo del bien y de la justicia para con su pueblo.

La vida de quienes se solidarizan con aquellos que luchan por el bienestar colectivo. La vida de aquellos seres amplios, cordiales, generosos.
Y eso fue José Ramos Bosmediano. Quien marca en la educación el camino que hay que seguir: el rol social de la escuela, la educación con el rostro vuelto a la sociedad, el de la escuela comprometida con la comunidad a la cual se inserta y pertenece.

De quien piensa que el rol ineludible del maestro es el de ser un líder social, quien acoge la historia, la orienta y vela por ella.

Y eso fue José Ramos Bosmediano a quien proclamamos gloria eterna.
Danilo Sánchez Lihón
Publicado por Jornal de Arequipa