jueves, 18 de abril de 2013

JOSE RAMOS BOSMEDIANO EJEMPLO DEL DOCENTE COMPROMETIDO E INTERNACIONALISTA

La Red Social para la Educación Pública (Red SEPA) y todo el movimiento por la educación democrática en América perdió a un gran maestro, filósofo y luchador social el 24 de diciembrede 2012, fecha del fallecimiento del profesor José Damaso Ramos Bosmediano.
El Profesor Ramos por dos ocasiones cumplió las funciones de Secretario General del Sindicato Único de Trabajadores de Educación del Perú (SUTEP) entre 1989-1992 y 1995–1997, período muy difícil para el sindicato bajo la dictadura neoliberal de Alberto Fujimori. Luego como Secretario Internacional del SUTEP, participó en noviembre de 1998 en la reunión internacional de México dónde nació la propuesta para crear la Red SEPA. Inclusive, si no nos falla la memoria, fue el mismo José quién propuso el nombre para nuestra Red.
Fue el autor principal del documento base de la Red SEPA: “Alternativa para una Educación Democrática en América,” que fue ratificado en el congreso fundacional de la Red en Quito, Ecuador, en octubre de 1999.
El compañero José Ramos participó en representación de laregión andina en el primer Comité Coordinador Internacional de la Red SEPA entre 1999 y 2001. Luego, cuando dejó de ser dirigente nacional del SUTEP, participó activamente en el Núcleo (coordinación) de nuestra Red de Investigación Educativa (REI) aportando al trabajo continental en defensa de la educación pública con documentos propios, colaborando con la coordinación regional de investigaciones de la Red, y como integrante del Comité Editorial de la revista Intercambio.
José tenía principios políticos muy claros, pero nunca fue sectario y aunque su participación en los debates políticos y pedagógicos de la Red fue muy viva, su disposición a escuchar a los y las demás y de buscar síntesis dialecto contribuyó a avances importes en el pensamiento de la Red. 
Todos y todas de la Red SEPA haremos falta de su sabiduría, calor humano, compromiso y perspectiva internacionalista. Además de su dedicación a la lucha continental por la educación pública y democrática, el profesor tuvo una larga trayectoria en el Perú como docente, dirigente sindical, articulista, filósofo y activista político. Agregamos abajo algunos detalles de la vida de José.
José Ramos, quinto de izquierda a derecha, primera fila. Encuentro de la Red de Investigación Educativa, Red SEPA.Cancún, México.abril 2013, Intercambio 4 27
JOSE “PEPE” RAMOS
El Profesor José Ramos Bosmediano nació en Julio de 1942 en el caserío ribereño de Pobre Alegre en la provincia amazónica de Ucayali, Loreto, Perú. Su madre fue la única maestra de la escuela unidocente del caserío y allí cursó José sus primeros años de estudio. Como la escuela de Pobre Alegre solo cubrió los primeros años, para terminar la primeria tuvo que abandonar su lugar natal a una temprana edad para vivir con parientes en la cabecera provincial de Contamano donde pudo terminar sus primaria.
Por los escasos recursos de su madre, José tuvo que dejar sus estudios a los 12 años y encontrar trabajo como jornalero en la finca amazónica Hacienda Lisboa. Cuando tenía 15 años participó en su primer paro laboral, que los trabajadores ganaron en poco tiempo, logrando un aumento en salario.
A los 17 años había logrado ahorrar suficiente paramatricularse en el Colegio Nacional del pueblo de Requena que permitía el internado para quienes no vivían en esa ciudad. 
Luego se trasladó a Yurimaguas para proseguir sus estudios secundarios en el Colegio Nacional “Monseñor Atanasio Jáuregui Goiri”, en el cual obtuvo el “Premio de Excelencia” que le permitió matricularse sin examen en la Universidad Nacional de Trujillo, donde se graduó de Profesor de Filosofía y Ciencias Sociales y ante cuya Facultad de Letras y Educación sustentó la tesis “Los fundamentos de la pedagogía de Paulo Freire”.
Ni bien concluidos sus estudios de secundaria en 1964, a partir de 1965, mientras estudiaba en la mencionada Universidad, empezó a ejercer la docencia en el mismo colegio de Yurimaguas, distinguiéndose como uno de los profesores más reconocidos de ese centro de estudios.
Al concluir sus estudios profesionales, se mantuvo como profesor y empezó a ejercer el liderazgo político de la izquierda, pero también de la organización de los pueblos, particularmente de los maestros en torno al SUTEP recién fundado en 1972. 
Pepe Ramos laboró en la región la Libertad, en el Centro educativo “Víctor Raúl Haya de La Torre” de El Porvenir. Contribuyó al fortalecimiento del SUTEP La Libertad. Son años también de una intensa actividad política revolucionaria 
reconocida en el Perú.
Con su militancia en el SUTEP vino también la represión estatal. El profesor Ramos fue encarcelado en numerosos ocasiones bajo varios gobiernos además de destituciones arbitrarias de su trabajo en tres oportunidades. Privado de libertad bajo la dictadura Fujimorista en los años noventas, José participó con otros presos políticos en una huelga de hambre de varias semanas. Desde entonces padeció deproblemas de salud por los daños físicos causados por la huelga. 
En 1992 durante su primer turno como Secretario General Nacional, él redactó el primer proyecto educativo del SUTEP. 
El Profesor José Ramos fue articulista en los periódicos Limeños “La Voz” y “La República” y uno de los másconsecuentes luchadores contra la dictadura fuji-montesinista, siendo objeto de persecución, detenciones y 18 juicios “en agravio del Estado”.
Su rol como conferencista dentro y fuera del país, al lado de su trabajo político y sindical, le permitió conocer muchas realidades en países extranjeros, así como entregar sus aportes teóricos en la comprensión de los problemas de nuestro tiempo. Son conocidos y muy tenidos en cuenta sus permanentes artículos que circulan por las redes virtuales sobre política y educación, principalmente. 
Por su prestigio como profesor y como ciudadano comprometido con su tiempo y, con el Perú, los maestros, madres y padres de familia de la escuela donde primer enseño en Yurimaguas adoptaron su nombre para hacer llegar a los educandos de hoy y del futuro el ejemplo de una vida dedicada a los que deben ser los protagonistas de las transformaciones que requiere las sociedades americanas.
A su esposa Teresa Geldres y sus tres hijos de quienes José habló con mucho orgullo y cariño, les enviamos nuestro más profundo pésame por la pérdida de ese gran hombre.
Comité Coordinador y Núcleo de Investigación 

sábado, 6 de abril de 2013

JOSE RAMOS BOSMEDIANO: "TEXTOS Y CONTEXTOS (1) :EL CONTINUISMO NEOLIBERAL EN LA REFORMA MAGISTERIAL"


lunes, 26 de noviembre de 2012


Textos y contextos (1): El continuismo neoliberal en la Ley de Reforma Magisterial.



José Ramos Bosmediano.

Profesor de Filosofía y Ciencias Sociales, miembro de la Red Social para la Escuela Pública en las Américas (Red SEPA, Canadá), ex Secretario General del SUTEP (Perú).

Con mi saludo y agradecimiento infinito a todos los que se han solidarizado y siguen haciéndolo para recuperar mi salud, vuelvo a la escritura sobre los inmensos problemas de nuestro país y, por qué no, del mundo. Con la enfermedad no aplacada, no es posible aislarse de nuestros amigos y compañeros de lucha. A los maestros del SUTEP por su inquebrantable defensa de la escuela pública y sus derechos, en la huelga del 5 de setiembre al 5 de octubre.

Seguramente en estos días el Presidente Ollanta Humala Tasso promulgará la nueva ley magisterial aprobada en la madrugada del viernes 23 del mes en curso, con el nombre de “Ley de Reforma Magisterial”. Como ha sido siempre la costumbre de los gobernantes de los últimos 50 años, los actuales, con sus parlamentarios y su prensa (voces y ecos de la derecha neoliberal que gobierna el Perú) han salido “con la pata en alto” para ponderar los “beneficios” de ese esperpento de ley magisterial, tanto para los maestros como para los estudiantes de la escuela pública, garantizando a estos últimos una supuesta elevación de su nivel de aprendizaje y, a los maestros, el ingreso a la “meritocracia” para su buen desempeño y sus mejores beneficios remunerativos y su ascenso en la carrera docente. No se requiere escuchar ni leer toda la prensa de la derecha, pues el diario “La República” de Lima, que dice ser diferente a aquella, nos informa mejor sobre la posición que toda la derecha peruana tiene sobre nuestros problemas económicos, sociales, políticos y culturales. Las ediciones del sábado 24 y del día de hoy (domingo 25), en sus páginas 12 y 6, respectivamente, son más que suficientes para calibrar sus juicios y sus ilusas esperanzas, también su desprecio a las opiniones de los maestros organizados en el SUTEP, cuya huelga fue decisiva para introducir ciertos elementos positivos en el proyecto del Ejecutivo, pero soslayando los fundamentales derechos de los maestros peruanos, conculcados desde marzo de 1992 por la mafiosa dictadura fujimontesinista.


Los elementos principales de la nueva ley magisterial.

El marco teórico y político de la ley aprobada no es otro que la reforma educativa neoliberal impuesta en el decenio de 1990-2000, y continuada por los gobiernos del primer decenio de este siglo XXI, con un contenido curricular que viene de 1995, replicado en el 2001, el 2005 y el 2009, que reagrupa en áreas curriculares un contenido eminentemente instrumental por tecnocrático; y la Ley Orgánica de Educación promulgada en el 2003, cuyo contenido privatizador es innegable. Ni los problemas a los que ha llegado el sistema educativo chileno, el primero que en América Latina introdujo, desde 1983, la reforma educativa sometida a los parámetros de la economía de libre mercado y su reflejo abrupto en la privatización de la educación, municipalización educativa incluida, han tenido en cuenta los reformadores peruanos desde el poder del Estado. Es bueno recordar que la reforma educativa neoliberal comprende: reducción del presupuesto de la educación, privatización educativa, desregulación de del trabajo docente, currículo tecnocrático desde un enfoque pragmatista, evaluación estandarizada desde una visión productivista de la educación, tercerización de las funciones del Ministerio de Educación, municipalización como descentralización privatizadora de la educación, segmentación del sistema educativo con programas específicos (Plan Huascarán, Beca 18, PELA, por ejemplo).

Adecuado al marco neoliberal, la nueva ley legaliza la extinción de los derechos laborales y profesionales de los maestros peruanos, sustentándose en el sistema meritocrático que el pinochetismo, el menemismo y otros regímenes latinoamericanos impusieron supuestamente para elevar la calidad educativa. El instrumento que se ha venido aplicando para ese ilusorio objetivo no es otro que la evaluación estandarizada y ampulosa de los docentes, de tal manera que estos trabajadores no tendrán otro interés que prepararse, casi todos los días, para ser evaluados y no perder su trabajo, ascender en una escala de 8 niveles y “mejorar” su mísera remuneración, con vacantes establecidas para cada nivel de acuerdo con el permiso del Ministerio de Economía y Finanzas, cerrando la posibilidad de ascenso a los niveles VII y VIII para no menos del 80 % de los maestros, en un tiempo próximo a la jubilación. No hay duda que es un sistema de ahorro fiscal seguro que exigen el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Para el gobierno y sus legisladores la escuela pública y sus maestros no merecen otro trato que el de instrumentos para generar Caja Fiscal, lo que se refleja en los 800 millones de soles que, como un “gran éxito”, aprobó el Ministro de Economía y Finanzas Luis Castilla, intermediario del Banco Mundial y del FMI en el manejo de los gastos del Estado neoliberal que nos domina.

Se pretende hacer creer que la nueva ley supera al anterior mamarracho del gobierno aprista (Ley de Carrera Pública Magisterial), siendo que la actual Comisión de Educación no ha hecho más que reacomodar los elementos de aquella y aumentar los niveles para justificar la rebaja de los que actualmente tienen los maestros, y justificar también la eliminación de la Ley del Profesorado conquistada por el SUTEP en 1984 (gran huelga de hambre de diciembre) y enriquecida con la lucha de 1979 (huelga de hambre) y 1990 (huelga indefinida).

El comunicado del SUTEP publicado en “La República” de hoy 25 de octubre (p. 32) resume adecuadamente los derechos magisteriales vulnerados por el gobierno actual.

Entre la ignorancia y la ideología neoliberal.

El dogmatismo neoliberal, como todo dogmatismo, cierra la conciencia al conocimiento y la búsqueda de la verdad objetiva, por más ilustrados que puedan ser quienes lo practican. Los dogmáticos esconden la realidad, soslayan los aspectos contradictorios y multifacéticos de los hechos y las ideas. Niegan las experiencias pasadas en aras de su presente para mantener el sistema intacto. Confunden la modernidad con el empirismo presentista. El resultado es siempre una percepción tergiversada de los hechos y la adecuación a las fuerzas irracionales, en el caso que estamos tratando, a las leyes del libre mercado, a la libre competencia llevada al campo de la cultura, ergo, de la educación: ignorancia e imposición.

En el caso que nos ocupa, quienes están decidiendo el futuro de la escuela pública y de los maestros de esta son los que no necesitan de ella, pues ni sus hijos ni sus nietos estudian en ella. Su ideología es de connotación privatista, aun cuando algunos de ellos hayan pasado por las aulas de la educación estatal. En el fondo, su objetivo de seguir reduciendo el ámbito de la educación pública y ensanchar el de la privada, como ocurre en nuestro país desde los años del fujimontesinistas. De ahí su concepción de desprecio a los maestros, a quienes los consideran “comechados”, “burros”, “incompetentes”. Así justifican los miserables salarios.

Tanto la Ministra de Educación como sus viceministros provienen de una ONG (Foro Educativo) que tiene en sus manos el Consejo Nacional de Educación. Cuando trabajamos coordinadamente con Foro Educativo bajo la presidencia del Padre Ricardo Morales, se percibía, en aquellos años de los 90 del siglo XX, un cierto interés por la escuela pública. Ese atisbo de interés por esta se ha ido perdiendo y hoy tenemos a sus integrantes en el Ministerio de Educación identificados plenamente por la reforma neoliberal, como también ocurrió con los anteriores funcionarios del MINEDU durante los gobiernos de AlejandroToledo y García Pérez.

Como ha señalado Juan Carlos Tedesco, la reforma educativa neoliberal es una reforma presupuestal, vale decir, supeditada a los objetivos privatizadores del neoliberalismo, lo que explica que quien decide lo que debe hacerse es el Ministro de Economía y Finanzas, lo que llevó a la Vice Presidenta de la República Marisol Espinoza señalar que hay un alto funcionario que decide por todos, sin consultar a nadie.

Es signo de ignorancia en materia educativa lo que revela la repetición de esa generalidad, según la cual “lo perfecto es enemigo de lo bueno”, por el Presidente del Congreso, el abogado Víctor Isla, incapaz de argumentar las “bondades” de la ley aprobada, tratando de opacar las críticas del SUTEP; escondiéndose en generalidades y tautologías que no explican nada.

Un ex Ministro de Educación y ex Rector de una universidad pública, emite un velado insulto al derecho de huelga que tienen los maestros peruanos, en lugar de hacerse una autocrítica por su adecuación a la reforma neoliberal y su incapacidad para proponer una reforma plausible para nuestra realidad cultural y educativa, incapacidad que le lleva a calificar de “inmoral” las medidas de lucha que los maestros seguirán desarrollando en los próximos días, meses y años. Es sintomático que este personaje se calle frente a los procesos de corrupción que se trata de encubrir en el Perú. Una huelga puede ser incorrecta, inoportuna, menos inmoral, salvo que pretenda lograr beneficios estrictamente personales desligados de la necesidad de dignificar a los trabajadores, en este caso, a los maestros.

Uno de los funcionarios de los últimos dos gobiernos en el Ministerio de Educación, Idel Vexler, que viene también de la educación privada pese a sus estudios profesionales en La Cantuta, señala su disconformidad con la nueva ley docente porque, según él, deroga la ley aprista que tanto ensalzó cuando fue Vice Ministro de Educación al lado de José Antonio Chang. En lugar de pronunciarse sobre las investigaciones por las sospechosas construcciones de los denominados “colegios emblemáticos”, se empecina en defender su ley, sin darse cuenta que la nueva ley es una simple clonación de aquella.

Otro defensor de la nueva ley es un ex dirigente del SUTE VIII Sector (Lima) en la década de los 90, el profesor José Antonio Caro Meléndez, Asesor de la Ministra Patricia Salas, quien, durante la última huelga del SUTEP recorrió algunas ciudades del país para pretender “convencer” a los maestros sobre la bondades del Proyecto de Ley de su gobierno, abominando de lo que ayer defendía frente al gobierno de Fujimori. Todo eso es hoy, tal vez, un mero recuerdo de quien se ha convertido en burócrata bien pagado, olvidándose de sus años de maestro cuyo sueldo no llegaba ni a los 15 días del mes.

En la misma página opina el Vice Ministro Fernando Bolaños repitiendo el sofisma que para defender los derechos laborales magisteriales no hay que perjudicar a los niños con las paralizaciones, cuando quienes maltratan a los niños son los gobernantes que dejan fuera de la escuela, por pobreza y reducción presupuestal, a cientos de miles de la población en edad escolar, y que los maestros peruanos trabajan en condiciones adversas en escuelas mal dotadas, con niños desnutridos, etc. Es el mismo sofisma que suele aplicarse a los médicos cuando realizan su huelga “perjudicando” a los pacientes. Con este razonamiento el derecho de huelga se torna imposible de ser ejercido.

Y el Presidente de la Comisión de Educación, el General (r) Daniel Mora se contenta con los “avances” logrados, ocultando que la esencia de la ley es antimagisterial, por tanto, nada adecuada para un desempeño docente en condiciones adecuadas.

Las ilusiones neoliberales y el papel de los maestros.

Desde el fujimontesinismo todos los gobiernos y sus funcionarios han considerado, en cada momento, que sus leyes y reformas garantizaban el mejoramiento de la educación; mientras que los maestros del SUTEP señalábamos sus limitaciones e incongruencias, su carácter neoliberal. Hoy sabemos que 20 años de reformas no han producido sino más crisis educativa.

El presidente Ollanta Humala Tasso y sus funcionarios, más ciertos defensores oficiosos, como Sota Nadal, repiten hoy la misma ilusión neoliberal, pero sin dejar de culpar a los maestros como los responsables de futuros fracasos.

Olvidan que el fracaso del neoliberalismo para resolver los grandes problemas del país es consustancial a la esencia injusta del sistema económico que está haciendo tambalear a las economías de los países más desarrollados, desde donde nos enviaron, precisamente, el capitalismo salvaje que tanto indignó a Juan Pablo II, que es objeto de rechazo por el Reverendo Frey Beto (Brasil) y por otros sacerdotes católicos que luchan con su feligresía para buscar nuevas alternativas frente a las profundas desigualdades entre oprimidos y opresores.

Los maestros canadienses, los de Estados Unidos, los griegos y españoles, los maestros mexicanos y chilenos y los de otros países donde el sistema neoliberal sigue vigente, vienen enfrentado los mismos problemas a los que se enfrentan los maestros peruanos de todos los niveles de la escuela pública, abrumados por los mismos contenidos legales que en el Perú se llama hoy Ley de Reforma Magisterial. ¿Conocen esta realidad mundial nuestros legisladores, doña Nadine Heredia y su esposo Presidente Ollanta Humala? Habría que perdonarle al General Daniel Mora, pues su profesión no se acerca ni a los rudimentos de la pedagogía.

¡La lucha continúa, queridos maestros peruanos!

Lima, octubre 25 del 2012


sábado, 30 de marzo de 2013

JOSE RAMOS BOSMEDIANO: "SOBRE EL PROYECTO APRISTA DE MUNICIPALIZACION EDUCATIVA "


Por:  José Ramos Bosmediano, miembro investigador de la Red Social para la Educación Pública en América, ex Secretario General del SUTEP


El 20 de setiembre 2006 un grupo de parlamentarios apristas, secundados por el jefe de su célula parlamentaria, Javier Velásquez Quesquén, presentó el Proyecto de Ley de Transferencia de la educación primaria a los gobiernos locales, dando así el primer paso hacia la municipalización de la educación en el Perú, cuyo proceso no se limitará, por cierto, a la educación primaria.  El trasfondo de esta política educativa, en el marco de las reforma neoliberales, conduce a extender la municipalización a todos los niveles de la escuela pública, exceptuando, por razones académicas y legales,  la educación superior universitaria.

La municipalización de la educación es, apenas, una de las políticas educativas que tienden a consolidar la reforma educativa que empezara el gobierno corrupto de Alberto Fujimori Fujimori y que continuara el de Toledo.  Fujimori y Toledo pretendieron aplicar la evaluación docente estandarizada y de corte competitivo con el objetivo de introducir  entre los maestros la lucha por   ilusorios incentivos individuales y seguir negándoles el salario que se merecen,  mecanismo excelente para ahorrar presupuesto de remuneraciones para docentes.  Los neoliberales pretenden hacer creer a la población que con el sistema de evaluación estandarizada se superará el bajo rendimiento de los estudiantes.  El aumento del horario diario de clases constituye también, más que una propuesta pedagógica seria, un recurso demagógico con nula gravitación para un mejor rendimiento escolar.  Es decir, todas las medidas que el fujimorismo pretendió y no logró aplicar en la década de los 90 se han convertido en el programa de la "transformación educativa" del señor Alan García Pérez.  Para eso tiene la Ley 28044 y en el Ministerio de Educación al señor Chang, Ingeniero y uno de los ejecutivos del negocio de la educación privada, con Idel Vexler como Viceministro de Educación, otro miembro del grupo de la educación privada institucionalizada y elitista.

IGNORANCIA PARLAMENTARIA

La lectura del proyecto que nos ocupa nos lleva a afirmar que sus autores son realmente semianalfabetos.  El mamotreto carece de fundamentación, no tiene exposición de motivos y tampoco un cuerpo articulado para establecer los aspectos generales del proceso que busca aplicar y que el Reglamento debe especificar con más detalle: elementos fundamentales de un proyecto de ley que se precie de serio.

El gobierno aprista ha elaborado no un proyecto sino una orden resumida en cuatro artículos.  ¿Para qué quieren municipalizar la educación?  No lo dicen porque saben que sus objetivos son inconfesables, pues emanan de los parámetros trazados por el Banco Mundial para disminuir aún más el presupuesto educativo, como ya lo están planteando en su proyecto presupuestal para el 2007.  Por supuesto que en el Reglamento hablarán de sus objetivos de elevar la calidad de la educación, supervisar mejor a los maestros, descentralizar la educación, mejorar la administración y gestión de los recursos por los municipios, adecuar el currículo a las realidades locales y regionales, es decir, todo el arsenal de argumentos que el fujimorismo amontonó en su Decreto 699 de noviembre de 1991 y repetido en los decretos leyes 26011, 26012 y 26013 de diciembre de 1992. No podemos sino redundar en citar las experiencias de municipalización de la educación en América Latina para prever el más rotundo fracaso del proyecto aprista en términos de educación y pedagogía.  Desde el ángulo presupuestal, que es que interesa al neoliberalismo, la municipalización de la educación logrará un ahorro importante de recursos al gobierno central, pero recargará el presupuesto de las municipalidades con las consecuencias que ya vimos en la Argentina del inefable Saúl Menem.

Los municipalizadores de la educación apelan a una orden porque no tienen claridad sobre cómo será el proceso, cómo lo harán, quién lo hará, cuáles serán los órganos de ejecución y en qué etapas.  No tienen ordenadas sus ideas, lo que les pone en desventaja con los asesores extranjeros de Fujimori.    Hay muchos intereses alrededor del proceso de municipalización:  ONGs dedicadas al negocio de la educación, universidades privadas para lo mismo, "especialistas", "expertos", "consultores", quienes cubrirán los evidentes vacíos de las municipalidades en materia de educación y cultura, en supervisión educacional, evaluación estandarizada de docentes según el modelo de "medición de la calidad", etc.   Al final, todos los negociantes de la educación acomodarán la municipalización de la educación a sus intereses particulares.  La educación pública, la de los pobres y de los maestros mal pagados (Fernando Savater) sufrirá las consecuencias.  La educación privada seguirá su rumbo expansivo. 

Los líderes apristas más sobresalientes políticamente han dejado el trabajo sucio a unos novatos, anodinos y casi inocentes ignorantes para presentar el Proyecto de Ley sin saber en qué problema están metiendo a la escuela pública.

OTRA VEZ EL DECRETO FUJIMORISTA 699

El proyecto manda transferir la asignación presupuestal, el acervo documentario y el personal docente y administrativo, básicamente.  Con la primera transferencia el gobierno central se lava las manos después de entregar el magro presupuesto de 3,5 % para el 2007, monto que no cubre ni la mitad de lo que realmente necesita el Perú para absorber por lo menos a 2 millones de niños y adolescentes no matriculados, a más de 2 millones de analfabetos y la disminución de alumnos por aula para garantizar un mejor proceso enseñanza-aprendizaje.  Las municipalidades buscarán otros recursos para completar el gasto en educación.  ¿No se verán obligadas a crear nuevos tributos en su jurisdicción como hicieron las municipalidades argentinas en la década del 90?  A quienes, desde determinadas ONGs y desde el propio Consejo Nacional de Educación han venido pregonando, desde fines de los 90 y desde todo el período de Toledo, el aumento anual del presupuesto educativo en un 0,25% para llegar, supuestamente en 6 años, al 6%, hay que preguntarles cómo se hará para completar el presupuesto de gastos en el sector educación.  ¡Ya pasaron los 6 años, queridos "expertos", y el presupuesto de educación no ha llegado ni al 4%!

La segunda transferencia (acervo documentario) sólo significa una suerte de desconcentración administrativa, sin mayor trascendencia para la educación. 

La transferencia del personal docente y administrativo tiene relación estrecha con la del presupuesto.  El gobierno central dejará de ser el empleador directo, pues esta función pasará a ser desempeñada por las municipalidades.  Cuando esto ocurrió en Chile y en Argentina, las municipalidades tuvieron que soportar la presión social de los trabajadores en la educación, maestros y administrativos, haciendo frente a los reclamos de estos y buscando mecanismos para el pago de remuneraciones.  En el caso de Chile, las municipalidades aumentaron el número de alumnos por aula para disminuir el número de maestros requerido.  En Argentina, las municipalidades enfrentaron el problema salarial pagando a los trabajadores a través de bonos negociables en los centros comerciales.  Lo esencial para los neoliberales es que el vínculo laboral con el Estado se quiebra directamente, así como se debilita la capacidad de lucha de los trabajadores docentes y administrativos, como en Nicaragua con la municipalización llevada a cabo por el gobierno de Violeta Chamorro (desde 1990).  De esta nueva situación no puede derivar sino el caos, un enfrentamiento cada vez más agudo de maestros y administrativos con las municipalidades.  El gobierno central y el Ministerio de Educación también se lavarán la mano en este punto.

Los únicos ganadores de este proceso serán los cobradores de la deuda externa, las instituciones privadas y su burocracia que tendrán a su cargo gran parte de las tareas  relacionadas con la pedagogía y la profesión docente, con una nueva Ley de Carrera Pública Magisterial inspirada en la concepción del libre mercado para el ejercicio de la docencia.

NEOLIBERALISMO APRISTA

La municipalización de la educación y todas las medidas planteadas en estos momentos en el campo de la educación por el gobierno aprista, secundado por ex Ministros de Educación y tantos "expertos" de los sábados y domingos, retratan la faz y la médula neoliberales del Partido Aprista Peruano.  Ya era hora que los líderes apristas se definan abiertamente, pues desde la década de los 80 jugaban con la pirotécnica verbal del "antiimperialismo" y con la tesis combatiente del Comandante Fidel Casto de lo impagable de la deuda externa.  El liberalismo socialdemócrata de Haya de la Torre de los 30 al 40 pasó, después de 4 décadas de tejemanejes demagógicos, a la globalizada ideología del libre mercado, de las inversiones transnacionales y sus privilegiados contratos de explotación de nuestros recursos naturales, de las alianzas y "consensos" en sólida unidad neoliberal.   Lo lamentable es que hay masas apristas que aún mantienen su fe en la posibilidad de coger un gato negro en un cuarto oscuro. 

Pero también  no es menos lamentable la falta de un liderazgo de izquierda para arrinconar al neoliberalismo ante el pueblo.  La globalización presiona al gobierno, pero falta una real confrontación de los sectores progresistas contra el neoliberalismo que controla el Estado peruano actual, levantando un proyecto diferente, opuesto, que dé paso a la lucha por el socialismo en el Perú.

Que la municipalización fracasará, no hay dudas sobre eso.  Lo que falta es la lucha por un programa educativo de renovación enmarcado en un proyecto de nueva economía y nueva sociedad.  En este proyecto el pueblo oprimido, los trabajadores y la intelectualidad progresista cumplirán su misión histórica.

Setiembre 2006



JOSE RAMOS BOSMEDIANO:"EDUCACION PERUANA 2011 - 2026: "CAMBIO O CONTINUISMO?"


LUNES, 18 DE JULIO DE 2011


José Ramos: Educación peruana 2011-1016: “cambio o continuismo?






José Ramos Bosmediano

El sistema educativo peruano, cuya crisis fue profundizada por la reforma neoliberal del fujimontesinismo (1990-2000), no ha sido revertido por los dos gobiernos de la primera década del presente siglo. Para legalizar la reforma neoliberal se promulgaron, entre otras, dos leyes orgánicas: la 28044 como Ley General de Educación, que también promueve la privatización de la educación y reacondiciona los niveles y modalidades del sistema escolar; y la Ley 29062 como Ley de Carrera Pública Magisterial, cuyo objetivo central es convertir al trabajo docente en una modalidad de trabajo casi despojado de relaciones laborales con el Estado, como muy bien lo ha defendido el ex Ministro de Economía y Finanzas del gobierno aprista, Luis Carranza, fiel seguidor de  los lineamientos presupuestales del Banco Mundial.  

Como se sabe, la nueva Ley de Carrera Pública Magisterial despoja a los maestros hasta del derecho de reclamar aumento de haberes, supuesto el hecho de que es una carrera "meritocrática", cuyo salario dependerá del esfuerzo individual de cada maestro, con una evaluación estandarizada y con requisitos de ascenso que convierten al maestro en un permanente buscador de supuestos méritos académicos que están incrementado  las arcas de las decenas de universidades privadas, básicamente, las que ofrecen diplomados, maestrías y doctorados adecuados a los pobres ingresos de los maestros, ¿con qué nivel académico?   Pero la falacia más difundida por los gobernantes, desde el Ministerio de Educación, es la que señala que con la nueva Carrera Pública Magisterial la educación peruana elevaría su nivel, independientemente de los factores principales que explican la actual crisis educativa.  En tal sentido, en lo que va del año 2011, el ex Ministro José Antonio Chang y sus viceministros han considerado como un logro el pequeño aumento de puntajes del rendimiento en "comprensión lectora" y en matemáticas, como si en la práctica pedagógica no se comprobara que hay aumento o disminución de los rendimientos escolares en determinados períodos del año escolar.  Pero lo más estrecho del criterio de estos funcionarios está en que midiendo solamente dos áreas de los contenidos curriculares osan generalizar los logros de la reforma neoliberal.

Nicolás Linch y su agenda meritocrática

El ex Ministro de Educación del gobierno neoliberal de Alejandro Toledo, Nicolás Linch, uno de los voceados para ocupar la misma cartera en el gobierno de Gana Perú a partir de este 28 de julio, acaba de anunciar "cambios" en la Ley de Carrera Pública Magisterial (La República de Lima, sábado 16/07/2011, p. 23), dando por hecho que dicha Ley seguirá manteniéndose con su contenido esencial: la desregulación de las relaciones laborales de los maestros, el enfoque meritocrático y la competencia entre maestros como variable para el aumento de los salarios, sin tener en cuenta la naturaleza del trabajo docente ni las condiciones en que este trabajo se realiza. 
Para fundamentar la continuidad del modelo educativo neoliberal, Linch recurre a afirmaciones ciertamente falaces.

La primera, cuando afirma que los maestros no deben tener "miedo al cambio", como si los maestros peruanos, de ayer y de hoy, siempre hemos luchado por cambios fundamentales en la educación peruana, lo que se resume, en  las dos últimas décadas, en la elaboración de un Proyecto de Ley de Educación y Cultura basado en la educación pública democrática, patriótica e integral, del cual Linch nunca pudo o no quiso enterarse, menos todavía cuando su interés principal como Ministro de Toledo fuera conformar un sindicato paralelo al SUTEP desde su alta posición burocrática.  Muy fácilmente dice que el miedo al cambio explica que solamente 47 mil maestros se han integrado a la nueva Carrera Pública Magisterial, desconociendo que el alineamiento con dicha Ley significa perder todos los derechos laborales que contempla la Ley del Profesorado No. 24029.  Frente a nuestros derechos, los trabajadores estamos dispuestos a defenderlos y defendernos de los propósitos antilaborales de los gobernantes.  No en vano el gobierno aprista ha gastado millones de soles en la propaganda a favor de su llamada ley meritocrática, grabando, incluso, spots televisivos de alabanza a la carrera meritocrática.

La segunda falacia se refiere a su afirmación en el sentido de que el SUTEP y los maestros ya aceptan ser evaluados, como si en la Ley del Profesora de 1974, modificada positivamente en 1990 con la lucha del SUTEP, no estuviera contemplada la evaluación permanente, sistemática e integral de los maestros, toman do como base la evaluación de la práctica docente en el aula o evaluación del desempeño en aula, en cada escuela, sin soslayar los demás factores (conocimientos, años de servicios, grados académicos, premios por méritos profesionales).  El primer gobierno aprista (1985-1990) debió de implementar dicha evaluación de los maestros, pero sus intereses de llenar las escuelas con personal para favorecer a sus afiliados y, de paso, contrarrestar la lucha de los maestros del SUTEP, impidieron llevarla a cabo.  Esta historia, que muchos desconocen, es la que no tiene en cuenta Nicolás Linch.  No es que "ya aceptamos la evaluación".  La hemos aceptado siempre y hemos luchado para que ese proceso sea uno de los preceptos de la Ley del Profesorado, cuya discusión y aprobación pasó, primero, por la Huelga Nacional de Hambre de diciembre de 1984, la Huelga Nacional de Hambre de noviembre de 1989 y la Huelga Nacional Indefinida de 1990, cuando fenecía ya el primer gobierno aprista. 
¿Dónde está la oposición a la evaluación por parte de los maestros y del SUTEP? ¿Quién no quiso aplicarla?  A lo que hoy nos oponemos, desde la primera fase de la dictadura fujimontesinista es a la evaluación para convertir a los maestros en simples contratados con careta de nombramiento mediante una evaluación estandarizada a ajena al desempeño docente. 

La tercera mentira de Linch, que ya se convierte  en defensa del modelo neoliberal, es la que establece que la dación de  Ley de Carrera Pública Magisterial "ha existido buena intención del saliente gobierno", y que el problema está simplemente en que "su aplicación ha estado plagada de corrupción".  Parece que Linch pretende ocultar los procesos de reforma educativa neoliberal que se vienen dando en gran parte de los países latinoamericanos, empezando por el de Chile, cuyos estudiantes y maestros están jaqueando al gobierno neoliberal de Sebastián Piñera.  De manera que ya  tenemos su posición de firme defensa de la meritocracia neoliberal, a cuya aplicación en las universidades del Estado, sin embargo, él mismo se opuso durante el gobierno que fenece.   Lo que él no aceptó pretende que los maestros de la educación básica acepten como la panacea para la crisis de la educación peruana. 

El continuismo neoliberal se abre en el horizonte

Los que, desde posiciones de izquierda apoyamos la candidatura de Gana Perú desde la
primera vuelta electoral, lo hicimos, en primer lugar, para impedir la vuelta del fujimontesinismo con la candidatura de Keiko Fujimori y, en segundo lugar, porque Ollanta Humala, con todas sus limitaciones programáticas, era una alternativa abiertamente progresista frente a los dinosaurios de la derecha peruana, derecha neoliberal que, en todas sus expresiones concretas, era apoyada, paso a paso, por el gobernó aprista.  

El progresismo, como actitud política, no siempre garantiza una conducta firme.  Ya estamos viendo algunas inconsecuencias de Gana Perú, especialmente en la ratificación de Julio León Velarde en la Presidencia del Banco Central de Reserva (BCR), como una expresión concreta de concesiones a la derecha neoliberal. 

Que en materia salarial el nuevo gobierno pueda otorgar algunos aumentos salariales a los maestros, es posible.  Pero, por las declaraciones de Nicolás Linch, la continuidad de todo lo actuado por la reforma neoliberal  estaría garantizada.  Los cambios que anuncia son para aplicar mejor la Ley de Carrera Pública Magisterial, no para que la nueva ley sobre el particular sea diferente en lo esencial. 

Tampoco está descartada la presencia de algún funcionario del Ministerio de Educación del saliente gobierno aprista en el nuevo régimen gubernamental. 

Hay también un inusitado movimiento de organización de grupos magisteriales de Gana Perú para paralelizar al SUTEP, en cuya cabeza se encuentran algunos ex dirigentes del gremio que pretenden copar los organismos del Ministerio de Educación.  Incluso, algunos funcionarios del actual gobierno aprista están integrándose a los nuevos "colectivos" con propósitos estrictamente personales, luego de haberse aprovechado de ciertos cargos en los organismos intermedios de administración  de la educación.  El continuismo, pues, se abre en el horizonte. 

Los maestros peruanos tienen, como en el pasado, la gran tarea de fortalecer su organización sindical, el SUTEP, mantener su independencia de clase, exigir al nuevo gobierno un camino nuevo por una nueva educación en el Perú, luchar incansablemente por la recuperación de los derechos conculcados, desde la estabilidad laboral hasta los demás derechos profesionales como condiciones para un ejercicio adecuado de la docencia.  No es "apoyando enérgicamente" al gobierno de Gana Perú, como pretenden algunos, como los maestros podrán reconquistar sus derechos.  No es casual que Nicolás Linch, en la citada entrevista, diga que el nuevo gobierno tratará con "todas las organizaciones magisteriales", lo que quiere decir que las que se están organizando al margen del sindicato serán reconocidos como interlocutores por el nuevo gobierno. 
Lima, julio 18 del 2011

                                                                                                                                              amazonayahuascaramos@yahoo.es


JOSE RAMOS BOSMEDIANO: "SOCIOLOGIA DE LOS DESASTRES NATURALES"


Sociologia politica de los desastres naturales



EMPECEMOS CON KATRINA
Cuando se produjo la destrucción de New Orleáns (EE.UU.) por el huracán Katrina en el 2006, lo primero que llamó la atención fue el problema de la imprevisión por parte del poderoso Estado bajo la administración de Bush hijo. Las peticiones para reacondicionar y reforzar las murallas de la ciudad frente a previsibles embates del mar bajo el impulso de los huracanes, pasaron inadvertidas por los campeones de la tecnología, de las finanzas y de las guerras “preventivas” que han desatado en el medio Oriente y que están preparando para imponerlas contra otros países considerados, por los imperialistas estadounidenses, como “peligros” para su seguridad nacional. El Katrina encontró una ciudad “abierta” para ser arrasada en el más breve tiempo, sin posibilidades de atenuar su fuerza y la fuerza de las aguas. En esta primera percepción hay dos elementos. Uno, el propio huracán, la fuerza natural que no se puede detener ni dirigir por donde uno quisiera, por lo menos hasta el estado actual de la ciencia y la tecnología de la física. El otro es el factor humano, la posibilidad de prevenir los espacios culturales urbanos para hacer frente a los efectos de las fuerzas naturales, para cuya realización sí, y Estados Unidos más que cualquier otro país, se cuenta con tecnologías suficientes y los recursos logísticos de toda índole, siendo el aspecto financiero lo más importante, y el poder político suficiente. Aquí estamos con el problema de la fuerza humana aplicada al manejo del Estado y del poder político para organizar la sociedad en beneficio de la población, lo que nos conduce a una sociología política aplicada a un evento fortuito (huracán, terremoto, etc.) de carácter natural pero previsible en sus efectos y espacios de incidencia. Si la “guerra preventiva” que practica hoy Estados Unidos utiliza la lógica de la predicción, que además es un elemento fundamental del conocimiento científico (Mario Bunge), sería incomprensible que para el Katrina no haya operado la misma lógica, contradicción que nos lleva a señalar un segundo problema que llamó la atención de analistas serios de la sociedad estadounidense actual.
Ese segundo problema, más doloroso por cierto, es que en ese día aciago perecieron más de 30 mil habitantes de aquella gran ciudad, sepultados bajo los escombros y bajo las aguas que ingresaron en avalancha. ¿Quiénes fueron, en casi absoluta mayoría, los muertos en New Orleáns? Los más pobres y un sector de la población medianamente acomodada. Esa población más pobre pertenecía, en gran parte, a la parte negra de la demografía estadounidense, como ocurre con la desocupación, los bajos niveles de escolaridad y otros índices que definen grandes desigualdades sociales en el país de la “gran prosperidad” y de la “democracia modelo”. Los que salvaron sus vidas fueron aquellos que pudieron salir rápidamente de la ciudad, con su propia movilidad por supuesto, que supieron a donde ir para seguir viviendo. Los pobres, en cambio, no tenían otra alternativa que aferrarse a su lugar donde fueron aprisionados por la hecatombe. Días después, los propios responsables de las políticas de Estado tuvieron que reconocer su falta de previsión para enfrentar a los eventos de la naturaleza. ¿Sólo falta de previsión?, debemos preguntarnos. Pues no, debe ser la respuesta, ya que esa falta de previsión está inmersa en una teoría y práctica políticas que inducen a la desigualdad, a la “libertad de elegir” (Milton Friedman) en condiciones de oportunidades desiguales generadas por el neoliberalismo y su tesis sagrada del libre mercado como factor supremo del desarrollo. El “sálvese quien pueda” pierde, en este caso, sus entre comillas para definirse como la esencia de esa sociedad y estado neoliberales en manos de las más agresivas transnacionales que hoy están imponiendo sus TLC a ciertos países cuyos gobernantes les abren, con la más absurda demagogia, los mercados de sus misérrimos países.
ICA 2007
No es la primera vez que el Departamento o Región Ica es golpeado por un terremoto. Estuvimos en 1994 cuando la ciudad más destruida fue Nazca, cuya reconstrucción sigue inconclusa, como viene ocurriendo con Lamas, en San Martín.
Como se viene señalando con mayor precisión a medida que avanzan los días (Cfr. La República y El Comercio del 19.08.2007), hay un conjunto de elementos que nos conducen a comparar, mutatis mutandis, el caso de Katrina con el terremoto del 15 de agosto del 2007 en el Perú. Primero, la precariedad de la vida de la gente que se expresa en su propia vivienda, en el campo y en la ciudad, en las ciudades más grandes y en las poblaciones más pequeñas. ¿Dónde está la prosperidad de que hablan los propagandistas del crecimiento económico vía la economía neoliberal que hace crecer el PBI global a cuenta del mayor empobrecimiento de los trabajadores y desocupados? Segundo, la ausencia de un Estado planificador del desarrollo integral del país, de lo que hoy se denomina el desarrollo humano y el mejoramiento de la calidad de vida. Lo que ocurre en este caso es la mayor concentración de la riqueza en un grupo de burguesía agraria ligada a la agroexportación de determinados productos, explotando la mano de obra barata de miles de trabajadores contratados con salarios miserables, pues los “buenos salarios” de los que hablan los panegiristas de ese crecimiento en Ica sólo se concentra en un grupo pequeño de empleados de planta y de administración de negocios, pero sujetos también al contrato temporal. Tercero, la más indignante incapacidad del gobierno para organizar las acciones de emergencia y las de largo plazo; las primeras, tendientes a paliar la situación calamitosa de los sobrevivientes en toda la región y en algunas provincias de otras regiones que han sufrido los estragos del terremoto y, las segundas, para planificar la reconstrucción y el desarrollo de esa región, como punto de partida, tal vez, para reconstruir el espacio urbano y rural del Perú en todos sus aspectos. ¡Pero cómo se podría esperar algo diferente de un gobierno atado al continuismo neoliberal, que ha liquidado, en la década de los 90, lo que era el inicio de una proyección de planificación económica y social, surgida en la década de los 60! La denominada “planificación estratégica” de la que se habla hoy no es sino una frase creada por las transnacionales para proyectar su propio crecimiento y sus “alianzas estratégicas” de evidente concentración del poder económico. ¿Qué podría planificar un Estado que se ha desprendido de sus empresas estratégicas en beneficio de transnacionales que hoy controlan el gran comercio, la energía eléctrica, los hidrocarburos, la gran minería, el sistema de transporte marítimo y aéreo, los puertos, la telefonía en su conjunto, etc.? Cuarto, la no menos indignante competencia entre empresarios, instituciones no gubernamentales y de caridad, empresas de TV, alcaldías y hasta gobiernos regionales en las acciones de apoyo a los damnificados, sin un organismo que concentre, racionalice, controle y dirija esa ayuda, desorganización que es la expresión del Estado neoliberal, ajeno a los intereses de las mayorías del Perú. Quinto, se ha hecho más evidente la miseria en que vive la gran mayoría de peruanos. Si eso notamos mejor hoy en Ica, catalogada como el epicentro del desarrollo, cómo estará la población en otras regiones y en otras provincias del país.
LA SOCIOLOGIA POLÍTICA DE LA POBREZA
No solamente frente a los desastres que ocasionan determinados fenómenos naturales (vientos huracanados, inundaciones, huaycos, incendios forestales por la acción de altas temperaturas del clima, etc) los más perjudicados son los pobres –en ciertas ocasiones, los únicos, sino que el sufrimiento ocasionado por esos desastres se acrecientan por la ineficacia y el desdén de los gobernantes de los países donde las desigualdades económicas y sociales son, para los grupos más encumbrados del poder económico, un hecho casi natural, irremediable, que se puede atenuar en parte pero no acabar. El poder económico y político en nuestro país hace de la ayuda a los damnificados un proceso de competencia de firmas comerciales, mas no una política de planificación del desarrollo de los pueblos. Hasta donde el individualismo y el sentido neoliberal se ha impuesto en la estructura política del Perú que el gobierno, en lugar de planificar la reconstrucción urbana y la construcción masiva de viviendas con tecnologías antisísmicas, está proponiendo entregar a cada damnificado uno miles de soles para que cada uno construya su vivienda: una alternativa que nos llevará a lo mismo. Los frutos del gran crecimiento, ¿para qué sirven y a quiénes benefician?
En pleno desastre en el Perú, nuestra “hermana” Michele Bachelet amenaza al Perú porque el gobierno se ha visto obligado a presentar ante la ONU la cartografía de límites marítimos a que tiene derecho. La burguesía chilena, guerrerista como siempre y dueña de más de 5 mil millones de inversiones con ingentes ganancias en el Perú, no sabe sino proyectar su política territorial expansionista de acuerdo con la teoría geopolítica que practicaba y enseñaba el dictador Pinochet. De modo que de la sociología política de los desastres naturales podemos pasar a la sociología política de la burguesía chilena en el Perú.
Como conclusión podemos señalar que el poder político de los neoliberales en el gobierno del Estado a través y con el APRA están administrando las desigualdades sociales como un hecho irreversible en lo fundamental y que esa concepción se refleja mejor en el proceso desorganizado e individualista, irresponsable e ineficaz en que se está dando su presencia en los pueblos arrasados por el sismo del 15 de agosto.
Urge, de parte de los sectores progresistas, de los dirigentes populares, de la izquierda en particular, generar un movimiento de crítica y de propuestas para organizar a los oprimidos y comprometerlos en la lucha por una alternativa de nueva economía y nueva sociedad, más allá de la demagogia y la caridad pública y privada que utiliza la situación para beneficiarse con la libre competencia.
----------------
El autor es educador, miembro investigador de la Red social para la Escuela Pública en América (Red SEPA), ex Secretario General del SUTEP.

JOSE RAMOS BOSMEDIANO:"NUEVA ETAPA DE LUCHA DEMOCRATICA"


Nueva etapa de lucha democrática



Con motivo del golpe de Estado contra el gobierno del Presidente de Honduras, Manuel Zelaya, perpetrado el 28 de junio de 2009, redacté un texto que, partiendo de la historia del pueblo hondureño por su independencia y reseñando los avatares de su proceso republicano, consideré algunas cuestiones previas que permitían señalar las perspectivas de la lucha por la derrota de los golpistas y el retorno del gobernante expulsado. Era el momento en que las fuerzas democráticas desarrollaban una gran resistencia frente a la dictadura civil-militar encabezada por el factótum de los grandes empresarios y de la política imperialista de Estados Unidos, Roberto Micheletti.
En aquel momento (28 de julio 2009), observando la correlación de fuerzas entre el movimiento democrático popular de oposición a la dictadura y la reacción en el gobierno de facto, dijimos que solamente la fuerza interna en lucha podría determinar la victoria democrática y la recuperación del gobierno depuesto por las armas; que el golpe de Estado no había sido planificado para quedarse por unos días, semanas o un par de meses en el gobierno, sino para traer abajo todas las políticas antineoliberales que el gobierno de Manuel Zelaya venía desarrollando y que afectaban los intereses de los grandes empresarios y, fundamentalmente, de las transnacionales de Estados Unidos, por lo tanto, una solución dialogada era más que imposible aun cuando la presión internacional caminaba en ese sentido. Un punto crucial que mencioné fue el papel real de Estados Unidos en el golpe de Estado en Honduras, parte de su campaña hemisférica contra los gobiernos progresistas en América Latina, que su propuesta de salida dialogada no era sino una mascarada que escondía su intervención solapada en los preparativos y en la ejecución del golpe.
Las elecciones de la dictadura
Como es de conocimiento público, la dictadura de Micheletti impuso su plan electoral para que la derecha neoliberal tome la posta y destruya todos los avances que en materia económica y social venía produciendo el derrocado gobierno de Zelaya. Este proceso electoral bajo la presión de la dictadura y bajo la hegemonía absoluta de los neoliberales, no podía producir sino el triunfo de éstos, como en realidad ha ocurrido con la “victoria” de Porfirio Lobo, un conspicuo miembro de la derecha más conservadora de Honduras. Con Estados Unidos (Obama y Cía.) al frente, algunos gobiernos reaccionarios de América Latina se apresuraron a apoyar ese proceso electoral y sus resultados, donde no podía faltar el gobierno peruano de Alan García Pérez.
Cuando el 27 de enero del 2010 Porfirio Lobo asuma el gobierno, todo estará listo para anular las políticas económicas y sociales implantadas por el gobierno de Manuel Zelaya a favor de la soberanía, el desarrollo de Honduras y en beneficio de las masas trabajadoras de la ciudad y del campo. Ya ha anunciado la salida de Honduras del ALBA, la iniciativa soberana de los pueblos de América Latina y El Caribe frente al ALCA y sus TLC auspiciadas por Estados Unidos y otros países que solamente buscan el beneficio de sus empresarios.
Las elecciones de la dictadura han carecido de legitimidad y, por supuesto, de participación democrática del pueblo hondureño. Y no pudo haber participación democrática en un país sitiado por las fuerzas represivas y con las fuerzas opositoras al margen del proceso, reprimidas y sin garantías para ejercer sus derechos políticos.
El “presidente” Porfirio Lobo es el resultado de una dictadura. Su gobierno, por más que pretenda aparecer como legítimo, llevará el signo del golpe del 28 de junio. Claro que para los neoliberales significará la “democracia” que se acostumbra celebrar en nuestros pueblos.
Los factores del triunfo de la dictadura
Nuevamente se repite la historia de las derrotas de las fuerzas revolucionarias debido al factor más fundamental: la debilidad de las fuerzas progresistas, su falta de preparación para enfrentar a la derecha conservadora. Así ocurrió en Chile frente al golpe de Estado de Picnochet y Estados Unidos. También en Guatemala de Arbens en la década de los 50. En Brasil contra el golpe de Estado de Castello Branco en 1964. Lo contrario está ocurriendo en Venezuela y Bolivia, donde las fuerzas populares y progresistas tienen una solidez fundamental como para hacer fracasar todo intento golpista, que será permanente, pues Estados Unidos y sus aliados en cada país no dejarán de complotar para recuperar su hegemonía perdida hasta hoy. La fuerza de la resistencia que se organizó, pese a su heroica actuación, no fue capaz de hacer retroceder a los golpistas. La fuerza de las armas se impuso a las movilizaciones de las masas en lucha. Una vez más se comprueba que la violencia es la partera en cada situación concreta, pues los neoliberales, incapaces de enfrentar con sus planteamientos a la propuesta de reforma constitucional que levantó el gobierno de Zelaya, no tuvieron más que apelar a su argumento tradicional: las armas, la milicia. ¿Quién recurre, antes que a la confrontación democrática, al recurso de la violencia? Quienes pretenden fungir de demócratas impusieron un proceso electoral a golpe de estado de sitio, de detenciones, encarcelamientos y asesinatos de ciudadanos desarmados.
Otro factor, ligado al anterior, ha sido la falta de una fuerza política organizada, pues Manuel Zelaya, militante del Partido Liberal de Honduras, se había puesto al margen de su partido, sin desearlo, debido a sus lineamientos de política económica, social e internacional, contrarios a los del neoliberalismo actuado desde 1990. La mayoría de los dirigentes liberales se pusieron en contra del proyecto democrático y soberano de Zelaya, por tanto, al lado de los neoliberales que hoy usufrutuan el poder y lo seguirán haciendo con Porfirio Lobo. Conscientes de la situación de derrota temporal, los dirigentes de la resistencia convocan hoy a organizarse mejor, a fortalecer lo avanzado en el proceso de la lucha contra la dictadura. Mientras los golpistas se organizaban para la toma del gobierno, el gobierno de Zelaya confiaba en el espontaneísmo y los mecanismos de la democracia burguesa.
Otro tanto debe decirse de las fuerzas internacionales contrarias al golpe de Estado: su papel, siendo importante, siempre será insuficiente como para suplir las debilidades de las fuerzas internas. La única fuerza externa que sí trabajó con ventaja es el gobierno de Obama, neutralizando a la OEA, utilizando a ciertos jefes de gobierno para oponerse al regreso de Zelaya y prohibiendo a éste su ingreso a su país mientras no se llegue a un acuerdo con la dictadura. La propia Hilary Ciinton llegó a decir que Zelaya obstaculizaba las conversaciones con la dictadura, tratando de ocultar su contubernio con ésta.
Una nueva etapa de la lucha
Se ha abierto una nueva etapa en la lucha del pueblo hondureño. La resistencia democrática de casi 6 meses ha sufrido una derrota, transitoria, pero derrota política al fin. Las fuerzas democráticas ya han puesto en marcha un viraje para redefinir los nuevos objetivos, la nueva organización del pueblo como fuerza política dispuesta a recuperar los espacios democráticos y volver a gobernar el país.
Será un proceso largo y difícil, pues las fuerzas reaccionarias que se han apoderado del nuevo gobierno proseguirán con sus políticas represivas contra la oposición democrática.
Con toda seguridad, en Honduras habrá la necesidad de organizar una nueva fuerza política con un programa que reivindique las aspiraciones democráticas del pueblo, su derecho a la soberanía nacional y al desarrollo de sus fuerzas productivas, de su cultura y de todos aquellos elementos que garanticen el bienestar de las mayorías, hoy en estado de pobreza.
El propio Manuel Zelaya, de continuar en la lucha por las banderas que venía defendiendo desde su gobierno, tendrá que mantener su relación con el pueblo hondureño. Su papel será importante si se pone a la altura de las exigencias actuales. Ya no se trata de defender su gobierno, sino de conquistar otro, en nuevas condiciones políticas y organizativas.
Como la historia no se detiene, el pueblo hondureño seguirá luchando por un nuevo destino, y triunfará; mientras que las fuerzas de la derecha pretenderán cerrar el paso a toda alternativa de progreso social, y fracasará.
¡La lucha del pueblo hondureño triunfará!
José Ramos Bosmediano, educador, miembro de la Red Social para la Escuela Pública en las Américas (Red SEPA, Canadá), ex Secretario General del Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú (SUTEP).
Rebelión ha publicado este artículo con permiso del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.