viernes, 29 de marzo de 2013
José Ramos Bosmediano: LEVITSKI Y EL ESTADO CORRUPTO EN EL PERÚ ACTUAL
DOMINGO, 30 DE OCTUBRE DE 2011
José Ramos Bosmediano: LEVITSKI Y EL ESTADO CORRUPTO EN EL PERÚ ACTUAL
José Ramos Bosmediano, educador, miembro de la Red Social para la Escuela Pública en las Américas (Red SEPA, Canadá), ex Secretario General del SUTEP, Perú
Esteves Levitski, hasta donde conozco, hizo su aparición en la escena periodística de opinión durante la última campaña electoral en el Perú, con una posición favorable a ciertos planteamientos de deslinde con el neoliberalismo encarnado en las candidaturas de la ultra derecha, sobre todo del fujimorismo de Keiko Fujimori. Viene del Norte, de Estados Unidos, si es que mi información es correcta. Escribe hoy en el diario La República sobre temas políticos, su campo de trabajo principal, según parece. No sé más pero leo sus artículos y las entrevistas que suelen hacerle sobre la vida política nacional.
En la edición de La República de Lima (24/10/2011, p. 15, Punto de Vista) escribe el artículo "Instituciones politizadas (y cómo combatirlas)". Las ideas centrales del texto se sintetizan en las siguientes afirmaciones: a) la democracia peruana sigue siendo precaria; b) las instituciones democráticas "no funcionan bien" como sí ocurre con las democracias sólidas en Chile, Uruguay y Costa Rica; c) uno de los factores de esa precariedad democrática es la politización de las instituciones y esta politización las vuelve débiles también, las ilegitima y las convierte en instrumentos políticos de quienes están en el poder, con cambios en cada gobierno de turno; d) para terminar con este círculo vicioso hay tres medidas fundamentales: la primera, cualquier reforma constitucional que cambie la estructura del poder debe hacerse para los futuros gobiernos y no para el actual; la segunda, las investigaciones sobre corrupción deben hacerse al gobierno en ejercicio y no a los anteriores para evitar la politización y dar la imagen de "persecución política"; y la tercera, hay que despenalizar la difamación para no encubrir a los funcionarios que, eventualmente, pueden estar abusando de su poder.
¿Una visión ingenua del Estado?
El Estado, como dice bien el Sociólogo Sinesio López Jiménez, desde una concepción liberal clásica del Contrato Social, ("Estado y gobierno". En La República de Lima, 13/08/2011, p. 12, El zorro de abajo), "es una macroestructura (integrada por el sistema legal, la burocracia, el monopolio de la violencia, la distribución del poder en el territorio y un sistema de referencia política para la nación) organizada para ejercer el dominio político y construir el orden legítimo"; agregando que cuando la ley domina y el ejercicio del poder es legítimo, se cumple el Estado de Derecho. Esta visión liberal del Estado, que también comparte Levitski, no puede explicarse adecuadamente puesto que no hay ningún Estado liberal, por más desarrollado que esté, donde el ideal Estado de Derecho sea respetado. Basta ver lo que ocurre en la Europa de hoy, En Estado Unidos y hasta en los países con "instituciones sólidas" como las citadas, especialmente Chile, donde el ejercicio del poder no está en función de las instituciones definidas en sus respectivas constituciones, sus derechos ciudadanos y las obligaciones del Estado. Sería una locura de los mapuches y de los estudiantes chilenos las luchas que vienen desarrollando.
Resulta que el Estado, desde que apareció, siempre ha sido una superestructura (o macro, como lo dice López Jiménez) de dominio de la clase en el poder, cuyo ejercicio se detenta con el uso de la fuerzas institucionalizada, la violencia, las fuerzas represivas dirigidas por quienes están en el gobierno.
Es ingenuo pensar que quienes asumen el gobierno y están de acuerdo con el Estado imperante (economía, distribución de la propiedad sobre los medios de producción, burocracia al servicio de ese Estado, cultura y educación, simbología comunicativa, etc.) renuncien a copar las estructuras del poder político. Así ocurrió durante y después de la Revolución Francesa de 1789, igual en la Alemania de la unificación nacional con Otto Bismarck, pero también, con todas las limitaciones, en todos los países latinoamericanos que se independizaron de España. Si triunfa una auténtica revolución la nueva clase en el poder tiene que cambiar toda la estructura del Estado y las instituciones que permiten ejercer el nuevo poder.
El Estado peruano actual no es un Estado liberal clásico. Apenas es un Estado de simple democracia formal, atrasada, antidemocrática incluso desde el punto de vista de la democracia burguesa, con un autoritarismo que el gobierno aprista también ejerció a través de esa nueva legislación de urgencia ("decretos de urgencia" que impuso la dictadura neoliberal de Fujimori). El gobierno del Presidente Hugo Chávez también las usa para desmontar el dominio de la oligarquía que por siglos dominó en Venezuela y aspira recuperar el gobierno.
Con el neoliberalismo el Perú se ha convertido, qué duda cabe, en Estado neoliberal subordinado a las transnacionales en lo económico y social (TELEFÓNICA y no el Ministerio de Educación premia a los maestros "pioneros" en el uso de la informática en la metodología pedagógica, como parte de su propaganda para legitimar su dominio monopólico en las telecomunicaciones; el INTERBANC premia al "maestro que deja huella, y no el Ministerio de Educación; la misma TELEFÓNICA regaló 5 millones de dólares al gobierno de don Alejandro Toledo para el "Pan Huascarán", que se hizo humo como proyecto educativo, etc.).
El neoliberalismo ha consolidado la corrupción en el Perú, ha convertido al Estado peruano en un Estado corrupto, lo que no significa que no haya gente éticamente sana, y es la mayoría de los peruanos; pero los corruptos tienen el poder del Estado y gobiernan, de arriba abajo. Todas las instancias gubernamentales, funcionan como una unidad de mando, donde los intereses deshonestos de los de arriba (funcionarios y empresarios deshonestos) se relaciona y retroalimenta con los de los escalones inferiores con intereses comunes (deshonestos). Nunca como hoy en el Perú es verdad aquella frase poopular que recoge Carlos Marx para retratar las relaciones capitalistas de producción: "el dinero llama al dinero". En el caso de la lucha por el poder en el terreno electoral, muchas candidaturas dependen de la inversión para luego recuperarla y multiplicarla desde el ejercicio el cargo conquistado.
¿Cómo combatir la corrupción en el Perú?
Si seguimos a Levitski, todos los corruptos anteriores deben quedar impunes o, a lo más, en el limbo, pues no hay que investigarlos porque se corre el peligro de convertirlos en "perseguidos políticos", como vienen afirmando algunos parlamentarios y otros funcionarios públicos de regímenes anteriores, incluidos los fujimoristas. Para los fujimoristas y apristas, las tesis de la "politización de las instituciones" del Estado que esgrime Levitski caen como pera madura, dulce y a punto de alimentar la impunidad más flagrante.
Todas las instituciones del Estado tienen contenido político, con intereses diferentes, antagónicos o no antagónicos. Ni las instituciones judiciales están exentas de ese contenido.
Para aplicar el derecho penal o el civil, y hasta el laboral, no pidamos a los jueces y fiscales que se despojen de sus concepciones filosóficas, ideológicas y políticas y se conviertan en seres angelicales. Hay en los códigos, incluso, una cláusula universal sobre el "criterio de justicia" que los jueces y fiscales pueden aplicar para sancionar o absolver a quienes infrinjan las normas aprobadas en el derecho constitucional y en el derecho positivo, que es diverso.
El hecho de que nuestra cultura jurídica esté plagada de tinterillos con título y lobbystas sin fronteras, no significa que debemos renunciar al ajusticiamiento de anteriores y actuales gobernantes y sus funcionarios. No hacerlo significaría alimentar el círculo vicioso de la corrupción, pues los actuales gobernantes estarían seguros de que sus fechorías serían investigadas en las calendas griegas, es decir, nunca.
Lo que pasa es que luchar contra la corrupción no se agota con el ajusticiamiento de los actuales y anteriores corruptos, sino con la erradicación de las causas determinantes de la corrupción generalizada que impera en el Estado peruano, lacra que viene como herencia del viejo Estado colonial con el cual no hemos roto los cabos del continuismo. Esa herencia no ha estado ni está presente en nuestra historia republicana. Y no lo estará mientras no haya una transformación fundamental de nuestra vida nacional, un nuevo Estado, una nueva economía, una cultura forjada a partir de nuestras raíces y enriquecida por los valores progresistas de la cultura universal.
La despenalización de la difamación es, en el fondo, una patraña, utilizada por los dueños de la gran prensa y de una pequeña prensa manejada por caciques de provincias y regiones para crear la confusión informativa al involucrar funcionarios honestos en actos deshonestos, para decir que "en la oscuridad todos los gatos son pardos". La supuesta buena intención de un periodista "independiente" no puede anular la igualdad ante la ley. La SIP, en realidad, no defiende el derecho de expresión de la mayoría de la población de un país, sino el derecho de expresión de una minoría opulenta. La SIP es brazo empresarial antes que ideal periodístico. Hay periodistas que se dicen independientes, pero cuando leemos sus páginas de opinión, su editorial y las informaciones que ofrecen, se nota inmediatamente qué intereses defienden. Mariátegui fue honesto porque ejerció el periodismo con un mensaje claro y compromiso popular. Sus adversarios se definen independientes, pero defienden intereses opuestos.
Necesitamos una fuerza política y moral que impulse la lucha contra la corrupción pasada y actual. Pero una fuerza alternativa también que construya un nuevo país.
Impedir que los corruptos del pasado queden impunes es proteger el Estado corrupto que nos está envolviendo en su manto de impunidad.
Iquitos, octubre 28 del 2011
HUMBERTO PEDEMONTE JIMENEZ Y JOSE RAMOS BOSMEDIANO
A muerto un gran ser humano que no solo era un ex secretario general del SUTEP, sino un combatiente contra el neoliberalismo salvaje y un lucido intelectual del pueblo que deslindaba brillantemente con las huestes asesinas de SENDERO LUMINOSO.
Miles tuvimos el agrado de conocer y lo admiramos no porque seamos sus ciegos seguidores o de una corriente denominada "graquismo" sino que lo valoramos por su sabiduria, sencillez, entrega al esclarecimiento del pueblo con respecto a la explotacion capitalista hoy en su politica neoliberal.
Recuerdo sus conferencias, su profundo conocimiento de la pedagogia, del humanismo, del marxismo y su lucido deslinde con Sendero Luminoso.
Lo conoci por primera vez cuando era estudiante universitario de la Universidad Enrique Guzman y Valle "La Cantuta", en una polemica con un catadratico pro senderista en la avenida colonial en un local sindical de esos que manejaba Sendero Luminoso, en esa polemica estaba el historiador Juan Jose Vega, recuerdo que cuando se retiraba, el catedratico a su estilo de lenguaje senderista lo llamo de "traidor" y el regreso porque ya se estaba retirando, subio a la mesa de expositores y les encaro, deslindo, sigio exponiendo y se retiro.
Era un hombre valiente, sabia que no tenia nada que ocultar, como hijo del pueblo deslindaba con sectores enemigos de una revolucion verdadera, con las masas y no contra ellas.
Lo recordaremos y seguiremos sus ideas, el ocupa un lugar en nuestra mente y en nuestro corazon junto con horacio y todos los martires y heroes del pueblo peruano.
jueves, 28 de marzo de 2013
DANILO SANCHEZ LIHON Y JOSE RAMOS BOSMEDIANO
Danilo Sánchez Lihón
In Memorian de José Ramos Bosmediano
1. En el fondo del alma
El cuerpo del maestro y dirigente magisterial José Ramos Bosmediano, ex Secretario General del Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación, SUTEP, y miembro de la Red Social para la Escuela Pública, Red SEPA, con sede en Canadá, hoy lunes 24 de diciembre del año 2012, ha dejado de latir.
Y es así, para dar paso a que brillen y resplandezcan más sus ideas, la claridad de su pensamiento con que orientó su vida y su trayectoria como profesor y dirigente magisterial, principalmente imbuido del pensamiento de José Antonio Encinas de que ser maestro es ser un dirigente.
Ha dejado de latir hoy 24 de diciembre del 2012, cuando todos nos aprestamos a reunirnos con la familia, a sentarnos a la mesa, repasando mentalmente quiénes faltan en el hogar, quién todavía no ha llegado y tarda en venir.
Y quién no vendrá porque está ausente y hará más honda y significativa esta fiesta del alma. Es él quien hasta ahora no ha llegado y falta a la mesa del convivio interior, en esa morada en que abrazamos al hermano y al amigo y nos aferramos al recuerdo de aquellos seres quien como él esta noche no estará pero que llevamos en el fondo del alma.
2. Y no se olvidó jamás
¿Qué nos dice su vida de este modo? Al menos que hay asuntos pendientes de arreglar. Que hay quienes no se sientan a la mesa en Navidad. Que hay quienes ni siquiera tienen hogar ni casa.
Que hay quienes ni siquiera tienen país ni tierra natal sobre la cual apoyar sus pies. Que siempre nos acordemos de quienes faltan en la Cena Pascual. Por eso él se fue hoy día de Navidad
Y es que él era un hombre sensible, tierno y amoroso. Era un ser consciente y justiciero, con un anhelo muy hondo e intenso de que él bien debe tocar y entrar por todas las puertas.
Quizá porque surgió desde la pobreza, la escasez y la marginación, desde un bohío a la orilla de un río en la más intrincada Amazonía, compartiendo la pobreza de la gente que se enferma y no tiene cómo curarse, confinada en una región todavía inclemente como es el llano amazónico.
En la entraña más recóndita de la región más olvidada de la tierra, como es el bajo Ucayali, Y no se olvidó jamás de ello cuando fue un profesional competente, sino que lo tuvo presente en todo momento de su vida.
3. Se quedan o se van
Nació el año 1942 en Sarayacu, ahora distrito de la provincia de Contamana, un conjunto de chozas sobre el espejo del río y bajo la sombra de los grandes árboles, espacios que son dominios del agua original, nueva y primitiva.
Donde la ilusión de lo que es tierra son las hojas y las cortezas caídas de la floresta, región densa, enmarañada e iridiscente, en lo que se ha dado en denominar como el bajo Ucayali.
Para concluir sus estudios primarios, luego de agotar todo lo que se podía aprender en la escuela unidocente y flotante a la orilla del río, se trasladó a Contamana, de quien se dice estando allí, que: "quien no te ve no te ama", encantada capital de la provincia del Ucayali.
Allí se matriculó en la tradicional Escuela 201, hecha de madera y carrizo que en sus tres pisos de altura parece un barco fantasma, igual a aquellos que se mecen en el centro del ancho río y que pasan en lontananza, o que se acercan a descargar su carga de aventureros trashumantes que se quedan o se van para siempre.
4. Premio de Excelencia
Allí terminó el 4° y 5° año de sus estudios primarios y luego se empleó como peón de la Hacienda Lisboa hasta los 17 años de edad, habiendo juntado la suficiente cantidad de dinero como para matricularse en el primer año de media, en la legendaria ciudad de Requena.
También llamada La Atenas del Ucayali, por su tradición cultural y educativa que ha contenido y aún alberga por ser sede de las principales congregaciones religiosas que desde la colonia la eligieron como centro de sus incursiones misioneras.
Pero José no concluye ahí este nivel en su formación educativa sino que se traslada a Yurimaguas en donde culmina sus estudios obteniendo el Premio de Excelencia.
Este lauro le permitió matricularse sin dar examen de ingreso en la Universidad Nacional de Trujillo, donde se graduó de profesor de Filosofía y Ciencias Sociales con su tesis: Los fundamentos de la Pedagogía de Paulo Freire.
5. Y es que
Trabajó luego como docente en la misma institución educativa donde culminara sus estudios secundarios en Yurimaguas, en el Colegio Nacional Monseñor Atanasio Jáuregui. Fue su segunda tierra, y lo llamaba así. Y me invitó a conocerla.
Sabía que yo había vivido en Contamana, su lugar de nacimiento, y entonces me invitó a conocer Yurimaguas, lugar al cual identificaba como su segunda tierra.
Realizamos allí un curso de capacitación para maestros y vi cómo era querido no solo por los maestros y profesores sino por los pobladores en general, que lo conocían, respetaban y querían. Y es que era un hombre comprometido con su región, con su cultura y con la Amazonía.
6. Y he aquí
Apreciaba y admiraba el cultivo de las artes, las ciencias y en general, de los humanidades; y en especial el cultivo de las letras. Tenía devoción por los escritores que se comprometen socialmente con sus pueblos.
Era un pensador de la educación, un hombre reflexivo y amplio. Una persona que abría espacios en vez de cerrarlos.
Y con la honda convicción acerca de la misión social e histórica del maestro en la sociedad como un conductor de masas.
Conversamos sobre muchos temas, pero el principal fue el de la ligazón de la educación con el compromiso social, el liderazgo del maestro en la comunidad, acerca del desvelo por la cultura y porque sea desde la escuela que se esclarece y se impulsa el desarrollo social.
Y he aquí una síntesis de lo que podría resumir como una coincidencia de pensamiento mutuo acerca de la educación:
7. Es él
La educación es el factor que destacados profesionales en diversas disciplinas del conocimiento, así como pensadores, estrategas y actores del desarrollo social, reconocen como el fundamental para resolver problemas pendientes en nuestras sociedades.
En dicha perspectiva la formación integral del ser humano es la clave para acometer el desarrollo del futuro con los recursos indispensables que pone en nuestras manos la ciencia y la tecnología con lo cual podemos garantizar el éxito en todos los campos del acontecer humano.
En el centro de toda esta eclosión, hazaña y hasta proeza está el maestro, quien con entrega y acuciosidad ha ido afrontando retos y haciéndose cargo de momentos difíciles.
Es él quien va superando situaciones de adversidad y hasta de penuria de los seres bajo su cuidado, olvidándose muchas veces de sus propias estrecheces y privaciones.
8. Sino siempre
Y es que ser maestro o educador no es solo una profesión sino fundamentalmente una actitud y un modo de ser frente al mundo.
De allí que su función se identifique con la del líder, la del orientador social, la del conductor de hombres y pueblos, quienes van a la cabeza, alientan y dan esperanzas.
Sin embargo, y pese a lo que pareciera, maestro no es aquel que piensa por los demás o que licencia a los otros de la capacidad y don de pensar y sentir autónomamente.
Sino, al contrario, es quien devuelve a cada quien la misión de pensar por sí mismo y lo armoniza en un coro colectivo.
De allí que no se puede ser maestro por horario, en un período determinado del día, ni por turno, sino siempre, cada minuto y cada segundo y hasta en sueños.
9. Quien les da más impulso
Porque quienes abrazan esta misión en la vida son aquellos que han elegido ser padres de la comunidad a la cual sirven y quienes ejercen a toda costa una paternidad responsable para con su sociedad.
Es él, el maestro, quien hace volar e impulsa a lo más alto a todo aquello que tiene ya en sus alas el poder de volar, principalmente a los niños que tiene bajo su hálito.
Y que ya saben volar por el don y la gracia de la vida que nos da a todos los seres humanos noción del mundo y anhelo de asumir la circunstancia del existir como una oportunidad de realización y de avanzar en la conquista del bien y del ideal.
No es el oficio de maestro bajarlo a tierra, hacerlos descender. Ni peor aún, es su trabajo golpearlos contra el suelo o contra los muros.
Obstáculos que a veces se erigen erróneamente, sino quien les da más impulso, les insufla de mayor valor, les da más aire para que su vuelo sea superior.
10. Quien cree
Tampoco es quien pretende el mérito de crear destinos, sino de impulsarlos más allá en el sentido del bien y del valor, de elevar esas vidas más hacia adelante y hacia arriba.
Es su intervención busca darles de mayor coraje a quienes ya baten sus alas y hasta están en pleno vuelo por la maravilla de la creación, y el designio que los hombres estamos convocados a cumplir en el universo.
Es la empatía de quien logra establecer con niños y jóvenes, basados indudablemente en el interés que despiertan sus lecciones y sus dotes y virtudes de maestros, relaciones y oportunidades en que los lanzan más alto y más lejos.
De allí que maestro es el que cree que se puede hacer de nuestros destinos realizaciones extraordinarias. Quien cree que será posible construir nuevos Machu Picchus y futuros Ollantaytambos y Sacsayhuamanes.
Quien cree, así se engañe, así se caiga desde una ventana, que cada niño puesto en su delante, es un meteoro en el cielo estrellado que él despeja de nubes y huecos negros.
Saludo, abrazo y compromiso
De allí que no hay nada que más complazca al espíritu humano que contemplar una vida regida por el altruismo, el anhelo del bien y de la justicia para con su pueblo.
La vida de quienes se solidarizan con aquellos que luchan por el bienestar colectivo. La vida de aquellos seres amplios, cordiales, generosos.
Y eso fue José Ramos Bosmediano. Quien marca en la educación el camino que hay que seguir: el rol social de la escuela, la educación con el rostro vuelto a la sociedad, el de la escuela comprometida con la comunidad a la cual se inserta y pertenece.
De quien piensa que el rol ineludible del maestro es el de ser un líder social, quien acoge la historia, la orienta y vela por ella.
Y eso fue José Ramos Bosmediano a quien proclamamos gloria eterna.
Danilo Sánchez Lihón
Publicado por Jornal de Arequipa
EDUARDO GONZALEZ VIAÑA Y JOSE RAMOS BOSMEDIANO
Por Eduardo González Viaña
José Ramos, ser maestro en el Perú
Si quiere estudiar, una niña de Pakistán debe arriesgarse a caminar hacia la escuela seguida por miradas de odio y puede recibir un balazo en el cuello.
Para poder enseñar, un maestro del Perú se condena a un sueldo mínimo para toda la vida.
En Estados Unidos, el sueldo de un miembro del Legislativo equivale a cuatro veces el de un maestro. En el Perú, un congresista recibe por lo menos el salario de 35 profesores. ¿Será tan inmensa la cultura de los “padres de la patria” como su equivalencia en salarios de maestros?
Los maestros del Perú son señalados por las autoridades y por una prensa casi monocorde como los culpables de que la educación alcance solamente niveles mediocres. Se les responsabiliza por el bajo rendimiento de los escolares, y se olvida a los niños que llegan a clase en ayunas, o a los que se acostaron son hambre la noche anterior.
Las últimas administraciones se han preciado de un crecimiento económico sin precedentes, -un boom peruano- en los años de la aplicación más rígida del neoliberalismo, pero la pobreza no desciende de la misma forma, y la inversión en el sector educativo es sumamente inferior al que la Unesco recomienda.
He recordado todos estos indicadores en Navidad porque ese día falleció el maestro José Ramos Bosmediano.
Nos conocimos en la Universidad de Trujillo. Pepe estudiaba Educación en las especialidades de Filosofía y Ciencias Sociales. Me acuerdo de que escribía sin cesar sobre los pensadores griegos. Más tarde se interesó en la dialéctica. Desde entonces, no importa cuáles fueran los avatares de su vida y de sus luchas, sus textos siguieron fluyendo sin interrupción.
En 1972, concurrió a la organización del sindicato unitario de trabajadores de la educación peruana (Sutep). Esa organización reclamó desde un comienzo un sueldo básico para todos los maestros, su estabilidad laboral, el derecho a la organización sindical y a la huelga y, sobre todo, la función de proponer políticas para cambiar el caduco sistema educativo.
Secretario general del Sutep por dos periodos, Ramos impulsó las luchas de esa organización hacia la alianza con los sectores explotados del país y hacia un combate resuelto contra cualquier dictadura.
Como todos los dirigentes e integrantes del Sutep, fue echado de su trabajo o perseguido por sus ideas todas las veces en que se satanizó al Sutep, o sea todo el tiempo. Sin embargo, nada de eso lo arredró. Con su esposa que también es maestra criaron tres hijos, que ahora son profesionales.
José Ramos proclamó siempre su condición de miembro del Partido Comunista, y eso en el Perú significa a ser calificado de antisocial o señalado como un permanente sospechoso.
Aunque nunca he pertenecido a las filas de ese sector, admiro la valentía de estos luchadores sociales. Dos de los peruanos más ilustres del siglo XX pertenecieron al mismo partido de José Ramos Bosmediano, y fueron César Vallejo y José Carlos Mariátegui.
Hace pocas semanas lo llamé por teléfono. Le aconseje que reuniera sus ensayos y que publicara un libro. Me respondió que una vez que pasaran sus “pequeños problemas”, se dedicaría a ello.
Los sectores más poderosos y egoístas acusan a los comunistas de ser anticristianos. Creo que tanto ellos como cualquiera de los luchadores sociales, con o sin partido, han llegado a esa tarea por amor a las promesas del humilde maestro de Galilea.
Mi amigo Pepe ha fallecido la mañana del 24 diciembre. Hasta en su muerte ha apostado por esta fiesta del renacimiento que pertenece a todas las religiones y a todos, a esta milagrosa porfía de la condición humana. La lucha continúa.
RAUL WIENER Y JOSE RAMOS BOSMEDIANO
El periodista Raul Wiener en su columna de hoy da unas palabras por el fallecimiento del Profe Jose Ramos Bosmediano.
"Hago una digresión que no suelo realizar en mis columnas para expresar mi pesar a la familia del profesor José Ramos Bosmediano, a la dirigencia del SUTEP y al sector de la izquierda donde José militó toda su vida. A pocas horas de la Navidad el exsecretario general de los maestros peruanos dejó de existir después de una lucha de varios meses por superar una crisis cardiaca de la que no pudo recuperarse. Lo conocí a mediados de los 90, en la lucha contra la dictadura y por la defensa del petróleo. Y me dejó la impresión de un hombre bueno, con principios y que confiaba en la gente. Que descanse en paz." Raul Wiener - Diario La Primera
"Hago una digresión que no suelo realizar en mis columnas para expresar mi pesar a la familia del profesor José Ramos Bosmediano, a la dirigencia del SUTEP y al sector de la izquierda donde José militó toda su vida. A pocas horas de la Navidad el exsecretario general de los maestros peruanos dejó de existir después de una lucha de varios meses por superar una crisis cardiaca de la que no pudo recuperarse. Lo conocí a mediados de los 90, en la lucha contra la dictadura y por la defensa del petróleo. Y me dejó la impresión de un hombre bueno, con principios y que confiaba en la gente. Que descanse en paz." Raul Wiener - Diario La Primera
RENE RAMIREZ PUERTA Y JOSE RAMOS BOSMEDIANO
Un gran homenaje en vida.
Maestros, padres de familia, alumnos y pueblo en general con mucho cariño pusieron como nombre a su colegio "Prof. José Dámaso Ramos Bosmediano", como una muestra de gratitud al gran maestro.
En junio del 2011, pasaba por el Colegio que lleva el nombre del compañero Pepe Ramos, me llamó la atención la forma como los profesores colocaron el nombre, me detuve, dejé por un momento a mi compañera y tomé unas fotos que comparto ahora con ustedes,para recordar a nuestro compañero de lucha y la demostración del cariño que le tenemos en la selva y en todo el Perú.
Rene Ramirez Puerta El nombre del maestro José Dámaso Ramos Bosmediano, debe multiplicarse, promovamos que los colegios y otras instituciones en todo el país, lleven su nombre. Recomendamos a los maestros y padres de familia que den el valor que representa el compañero ausente, y dejen de estar poniendo nombre de las instituciones educativas de personas que ofrecen regalitos que en muchos casos nunca llegan, como pasó en mi colegio.,.,,,,,por su puesto que eso ocurrió en mi ausencia
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